Escrito por: Nico Schuartz
LA SITUACIÃN internacional, particularmente en el Oriente Medio con todas sus ramificaciones, ha sufrido una brusca agravación.
El asesinato el lunes 14 del ex primer ministro del LÃbano, Rafic Hariri, fue el detonador de una crisis a varias puntas.
EEUU extremó sus amenazas contra Irán y también contra Siria, que vienen de larga data, con medidas tales como la imposición de sanciones, pero ahora se sitúa en primer plano la intervención militar, al estilo de Afganistán e Irak.
Toda la región es un polvorÃn en que puede estallar otra chispa en cualquier momento.
Veamos algunos de los hechos más recientes.
1) Aviones norteamericanos no tripulados y aparatos espÃa están efectuando vuelos sobre Irán, según fuentes iranÃes y otras.
2) The New Yorker publicó ya el 17 de enero que comandos estadounidenses ingresaron a Irak procurando localizar sitios secretos donde se estarÃa fabricando armamento nuclear, quÃmico y misilÃstico.
3) El teniente general Lance Smith, comandante adjunto del Mando Central destinado a esa región declaró que el Pentágono tiene sobre la mesa los planes sobre una posible guerra con Irán. Luego voceros de Washington declararon que EEUU no renunciarÃa al uso de la fuerza en Irán si lo considera necesario.
4) En su gira europea de la semana pasada Condoleezza Rice intentó embarcar a esos paÃses en la cruzada contra Irán, acusándolo de estar poniendo en marcha la fabricación de armas nucleares. El jefe de la Agencia Internacional de la EnergÃa Atómica (AIEA), Mohammed El Baradei, declaró en Viena que Irán no está produciendo dichas armas, y los dirigentes iranÃes dicen que sólo promueven el uso pacÃfico de la energÃa nuclear. Se repiten punto por punto los hechos que desembocaron en la invasión a Irak.
5) Irán junto a Siria fueron los dos paÃses más criticados por Bush en su informe sobre el estado de la Unión del 2 de febrero. Los cables de ayer señalan que “el presidente estadounidense no descarta una intervención militar” para impedir la producción de armamento nuclear iranÃ.
6) Las crÃticas contra Siria arreciaron después del asesinato de Hariri. Estados Unidos llamó a su embajadora en Damasco, pidió la retirada de los 14 mil soldados sirios estacionados en El LÃbano y señaló el apoyo de Siria al grupo chiÃta Hezbolá (hostil a Israel) y a grupos que operan en Irak contra las tropas de ocupación y el gobierno interino.
A todo esto se agregaron las declaraciones del jefe de la CIA, el miércoles ante el Comité de Inteligencia del Senado.
Porter Goss empezó por ambientar un clima de temor, aludiendo a presuntas amenazas terroristas que estarÃa enfrentando en este momento Estados Unidos. Recreó las imágenes de las Torres Gemelas.
Según Goss, efectos terribles pueden ser logrados ahora por los terroristas con métodos sencillos, como los cochebombas, armas quÃmicas o biológicas.
Después metió en el baile al FBI, diciendo que R. Mueller habÃa llegado a idénticas conclusiones.
Sobre esa base justificó por anticipado una invasión a Irán, basado en que procura crear misiles de largo alcance y apoya el terrorismo en Irak, con el fin de ganar influencia en un futuro gobierno iraquà de predominio chiÃta.
Pero tampoco se detuvo aquà Mr. Goss, sino que además colocó en la mira al gobierno de Venezuela, que “goza del apoyo de Castro”. Dos en uno. Asà terminó por envenenar el clima internacional, mientras se anuncia que la CIA duplicará el número de sus agentes en el mundo.
La primera respuesta a esta amenaza combinada de EEUU contra Siria e Irán fue la formulación de una alianza entre los dos paÃses, promovida por el primer ministro sirio Naji Otri en Teherán.
El planteo de “frente unido” contra el común enemigo tiene valor simbólico y repercutirá en el mundo árabe. Fue formulado en el entorno del 26º aniversario de la “revolución islámica” conducida por el ayatolá Jomeini, dotada de una fuerte impronta antinorteamericana.
Al mismo tiempo en la capital del LÃbano, Beirut, se registraban demostraciones anti-sirias en ocasión del entierro de Hariri.
Siria y El LÃbano constituÃan un solo paÃs (sus emigrantes eran denominados aquà sirio-libaneses), que quedó dividido en 1947 por obra de las potencias intervencionistas, Francia y Gran Bretaña.
Simultáneamente (y para que se advierta la complejidad de la situación) se efectuaban en Jerusalén violentas manifestaciones de los sectores fundamentalistas de la extrema derecha israelà que pedÃan la cabeza de Sharon por su plan de retirada de colonias de la Franja de Gaza.
En las demostraciones se evocaba a cara descubierta el asesinato del primer ministro Yitzaj Rabin, ultimado en Tel Aviv por un fanático opuesto a su plan de paz con los palestinos. *
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