Análisis internacional

Irán en la mira de Washington

En su visita a la sede de la OTAN en Bruselas, el pasado miércoles, Condoleezza Rice dijo que Irán se convertiría en el próximo blanco (después de Afganistán e Irak) si no renunciaba a su programa de enriquecimiento de uranio. Criticó sin contemplaciones a Francia, Alemania e incluso Gran Bretaña porque mantienen conversaciones con el gobierno iraní, e instó a pasar a las vías de hecho. Reiteró, de regreso a Washington, que «Irán representa una amenaza». El presidente Mohammed Jatami replicó que el programa tiene finalidades pacíficas y ha sido suspendido mientras se desarrollan los encuentros con los representantes de la Unión Europea.

 

La amenaza de Condoleezza

El teniente general Lance Smith, comandante adjunto al Mando Central, declaró que el Pentágono revisa de manera rutinaria sus planes sobre una posible guerra con Irán, haciéndole coro a la secretaria de Estado, la cual manifestó en Bruselas: «No sé de nadie que haya dicho esto a los iraníes con la claridad necesaria». Especificó que Irán debe someterse a las medidas de verificación (por parte de la Agencia Internacional de Energía Atómica), de lo contrario «el recurso al Consejo de Seguridad se acerca».

Esto no deja de resultar asombroso. Porque EEUU lanzó la invasión a Irak en violación expresa de las resoluciones del Consejo de Seguridad, tras el cónclave en las Azores de Bush con Blair y Aznar, sus únicos aliados, y contra la opinión de la comunidad internacional. En cuanto a las inspecciones de la AEIA, las que se realizaron en Irak en aquel momento demostraron que no existían las armas de destrucción masiva que EEUU había esgrimido como pretexto para la invasión. Entonces, el gobierno de Bush despreció a la Agencia y a su informe y se dedicó a preparar la agresión. Que ahora la Sra. Rice mencione a los inspectores de armas y al Consejo de Seguridad equivale a mentar la soga en la casa del ahorcado. Pero revela a la vez la falta de escrúpulos de la política exterior norteamericana.

En esa gira, la secretaria intentó involucrar a los países europeos en Irak y reducir las diferencias, sobre todo con Francia y Alemania, pero es visible que fracasó. Las reticencias aumentan, toda vez que se demuestra que EEUU se ha metido en un lodazal y piensa mantener sus tropas por tiempo indefinido. Rumsfeld acaba de hacer una visita al campo de batalla para levantar la moral de las tropas y les prometió «un retorno con honor», pero no dijo cuándo. Las elecciones no mejoraron la situación, al contrario.

 

De Mossadegh al ayatolá Jomeini

Ahora, tratan de arrastrar a los europeos a una futura aventura contra Irán, país con el cual la potencia imperial busca ajustar cuentas de largo tiempo atrás

Después del fin de la segunda guerra, accedieron al gobierno fuerzas nacionalistas y progresistas que eligieron como primer ministro a Mohammed Mossadegh, quien se propuso nacionalizar el petróleo y expropiar a la Anglo Iranian Oil Co. La respuesta fue el bloqueo económico y el golpe de estado orquestado por la CIA en 1953, que significó la matanza de dirigentes nacionalistas e izquierdistas (entre ellos los comunistas del Tudeh), la prisión hasta el fin de su vida de Mosadegh y de millares de iraníes. El sha Reza Pahlevi recuperó sus plenos poderes e Irán empezó a girar en la órbita de EEUU, transformado en una base de espionaje contra la URSS en la extensa frontera común.

La oposición a esa política se organizó dentro del país y en el exilio, teniendo como conductor al ayatola Jomeini desde París. A su llamado se congregaron multitudes, en manifestaciones incesantes a partir de 1977, ferozmente reprimidas por la Savah, con cientos de muertos y heridos, pero que alcanzaron un volumen de masas tal que en enero de 1979 el sha huyó. Jomeini regresó en triunfo y el 11 de febrero se consumó la llamada revolución islámica. En noviembre de ese año un grupo de estudiantes ocupó la embajada yanki, tomó a sus funcionarios como rehenes y demostró con los documentos incautados la intervención de la embajada en la vida política. Una operación rescate de la aviación USA en abril 1980 terminó con los aparatos atascados en las arenas del desierto

 

Misión en Teherán

Poco después de esa fecha, desde México me tocó visitar Teherán como delegado de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) a un encuentro sobre «Los crímenes del imperialismo norteamericano contra Irán», con amplísima asistencia internacional, entre otras la del ex fiscal general de EEUU, Ramsey Clark. El tema motivo de la convocatoria resultó profusamente documentado, y la política intervencionista de EEUU en cueros ante el mundo. En setiembre 1980 estalló la guerra con Irak. ¿Y a quién apoyó EEUU, con recursos y armándolo hasta los dientes? Precisamente, al régimen de Saddam Hussein. *

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