Gobierno de Fox aparenta calma tras detención de funcionario de presidencia
El gobierno mexicano intentaba dar una imagen de tranquilidad y resolución ayer martes después de que el presidente Vicente Fox reconociera que el narcotráfico llegó a penetrar en los círculos del poder Ejecutivo.
Antes de partir en visita oficial a España, Fox reunió en la noche del lunes a su gabinete de seguridad para a continuación señalar en un comunicado que «hoy hay más narcotraficantes que nunca en las cárceles mexicanas».
«Combatir el narcotráfico es una prioridad nacional», añadió el comunicado de la presidencia mexicana, dos días después de que fuera detenido un funcionario encargado de organizar las giras presidenciales, Nahum Acosta, acusado de pasar la agenda presidencial a un cartel del narcotráfico.
Fox reconoció tras estos hechos que el crimen organizado «llegó hasta el nivel de Presidencia de la República», aunque posteriormente el procurador federal, Rafael Macedo de la Concha, aseguró que la seguridad del mandatario está «debidamente garantizada».
«Qué bueno que se actuó con oportunidad», aseguró el procurador en entrevista televisiva.
Las batallas del narcotráfico se han cobrado ya decenas de víctimas en la frontera norte en lo que va de 2005.
Tan sólo en el estado de Tamaulipas, el noreste del país, la Procuraduría mexicana investiga 17 casos relacionados con el crimen organizado, según la policía local.
El gobierno llegó a desplegar soldados en las calles de algunas ciudades fronterizas y en las afueras de las cárceles de máxima seguridad, tras la oleada de ejecuciones a lo largo del mes de enero.
Sin embargo, las acusaciones contra Nahum Acosta, de ser ciertas, demuestran que los carteles de la droga operan tanto con las armas como con los contactos oficiales al más alto nivel.
En México aún se recuerda el escándalo del ex general Jesús Gutiérrez Rebollo, que en los años 90 pasó de ser el «zar antidrogas» a informante y operador a sueldo del cartel de Juárez.
Las operaciones antinarcóticos en México sufrieron un grave desprestigio con este caso, del que tardaron años en reponerse.
A Nahum Acosta se lo relaciona con uno de los pocos capos del narco que se encuentra aún en libertad en México, Joaquín «El Chapo» Guzmán, oriundo de Sinaloa, fugado del penal de máxima seguridad de Puente Grande (Jalisco) en enero de 2001. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad