Escrito por: WASHINGTON, AFP

El presupuesto presentado al Congreso prevé un déficit de 390.000 millones de dólares en el año fiscal 2006, lo que representa 3% del Producto Interno Bruto (PIB). SerÃa la primera vez que el déficit baja desde la llegada de Bush al poder.
En el año fiscal 2005 está previsto que bata un nuevo récord de 427.000 millones de dólares (3,5% del PIB).
Para lograr esta reducción, el presupuesto de la Casa Blanca muestra un estricto rigor, al mantener en 2,1%, por debajo del nivel de la inflación, el aumento de los gastos discrecionales.
“Allà donde las circunstancias lo exigen, el presupuesto 2006 recomienda importantes reducciones de los gastos, incluida la eliminación de programas que no funcionaban”, subrayó Bush.
En ese sentido, los sectores más afectados serán la vivienda (-11,5%), la agricultura (-9,6%), el transporte (-6,7%) y la justicia (-5,5%).
Bush espera asà reducir drásticamente los subsidios a las cosechas agrÃcolas, una parte de la asistencia a los pobres para vivienda, los fondos otorgados a los centros de prevención de enfermedades o los subsidios a la compañÃa ferroviaria Amtrak.
En total, son unos 150 programas los evaluados como ineficaces o no prioritarios.
Los gastos discrecionales -sin incluir defensa y seguridad- deben bajar asà 1% en 2006. “Hay que remontarse a la administración Reagan para encontrar una propuesta de moderación como ésta”, asegura el documento presentado al Congreso.
Pero la seguridad nacional escapa a esta austeridad, con un alza de 4,8% prevista para los gastos de defensa y de 8% para la seguridad del territorio.
“El presupuesto 2006 ayuda a cumplir con la primera responsabilidad del gobierno: defender a nuestro paÃs de cualquier ataque”, subrayó el documento.
Estas propuestas generaron la indignación de la oposición.
“El presupuesto del presidente es fiscal y moralmente irresponsable y un fracaso de liderazgo”, estimó la responsable del sector demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
El objetivo del presidente Bush sigue siendo reducir a la mitad el déficit fiscal en los próximos cinco años, para llevar el déficit a 207.000 millones de dólares en 2010.
Pero los analistas manifiestan prudencia ante estas ambiciones.
“La austeridad es menor de lo que parece en un primer momento y las posibilidades de reducir el déficit a la mitad son cercanas a cero” si se suman varias incógnitas, subrayó David Rosenberg de Merrill Lynch.
La primera incógnita será Irak. En efecto, el presupuesto no toma en cuenta unos 80.000 millones de dólares adicionales que Bush se dispone a pedir al Congreso.
Está además el costo de las reducciones de impuestos si se vuelven permanentes. Eso podrÃa pesar fuertemente sobre el presupuesto a partir de 2011, según Rosenberg, que subraya que las proyecciones presentadas el lunes van solo hasta 2010.
Finalmente, la seguridad social también podrÃa incidir en estas cifras.
Bush, que defiende la reforma de las jubilaciones como una prioridad de su segundo mandato, reclama la apertura de cuentas de ahorro privadas. Pero los analistas estiman que serán necesarios hasta 2 billones de dólares para financiar la reforma de la seguridad social. *
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