Los cinco países emergentes participan por primera vez en el G7

Por primera vez, las cinco principales economías emergentes (Brasil, China, India, Rusia y Sudáfrica) participan en la reunión de ministros de Finanzas y banqueros centrales del G7, el grupo de los siete países más ricos del planeta, que se celebra desde ayer viernes en Londres.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, afirmó ayer viernes en una conferencia celebrada antes de la apertura oficial de la reunión del G7, que otros países, como India y China, deben sumarse a la discusión sobre los ajustes de los mercados de cambio, al centro de los cuales está la depreciación del dólar y la reevaluación del yuan.

Compuesto por Estados Unidos, Japón, Reino Unido, Alemania, Francia, Canadá e Italia, el G7 -que representa más del 40% de la mitad de la riqueza de la economía mundial, un 50% del comercio pero sólo el 12% de la población- fue creado a mediados de la década del 70, para hacer frente a la crisis del petróleo.

Su creación respondió además a la necesidad de los países ricos de dar una respuesta coordinada a las fluctuaciones en el mercado de cambios tras la crisis del sistema financiero de Bretton Woods, después de que se decidiera el abandono del patrón oro. El problema es que, según expertos de la firma de inversiones Goldman Sachs, el grupo de los Siete se ha mostrado «incapaz de incidir» sobre esos dos grandes temas.

El petróleo no para de subir, alcanzando los 50 dólares el barril, y las grandes potencias se ven afectadas por la tasa de intercambio de las divisas, sin al parecer poder tomar medidas concretas ni para frenar el dólar ni para reevaluar el yuan. El retroceso del dólar duele a los países europeos, mientras que Estados Unidos se queja que la tasa de cambio del yuan, la divisa china, que está anclada al dólar, perjudica a sus industriales.

Por otra parte, esta inclusión de las economías emergentes en la cita de ministros de Finanzas y banqueros centrales del Grupo de los Siete (G-7), revela la importancia cada vez mayor de ese grupo de países, capaces por ejemplo de frenar propuestas de los países ricos en cónclaves internacionales.

Este fue el caso de la reunión de la Organización Mundial de Comercio, en setiembre del 2003 en el balneario mexicano de Cancún, donde Brasil e India lideraron las iniciativas que hicieron fracasar las negociaciones para liberalizar el comercio mundial, conocidas como la ronda de Doha. *

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