Caso médica cubana desnuda incoherencias políticas

El presidente Kirchner conjuga el verbo desendeudar

Sacarse de encima al FMI es para Kirchner pero también para Roberto Lavagna, el prudente ministro de Economía una condición para seguir creciendo en lo económico y profundizar la lenta tendencia que saque del infierno a los que viven debajo de la línea de pobreza, no tienen trabajo o son indigentes.

¿Es otra de las grandes iniciativas que lanza el Presidente, y que suelen aterrizar sin haber levantado demasiado vuelo? La más notoria, fueron los acuerdos con China Popular, que se vendieron antes del viaje de Hu Jintao como que cambiarían el país y la historia (terminar con el Fondo incluido) y todavía es en lo esencial, una carta de intención para los proyectos productivos y ha debido imponerse medidas defensivas a la industria local cuando se le reconoció al socio de fuste que tiene una economía de mercado.

Que crece el PBI aceleradamente a pesar del default y los pagos fuertes que se hacen de deuda asumida después de dar ese paso y con los organismos financieros internacionales, es tan cierto como que baja pausadamente el desempleo que medido como corresponde es del 17%. Más bajo que hace un año, pero de cifra insolente.

Es discutible que avanzar hacia la liberación del yugo del Fondo se llega pagando: es una novedad de la doctrina política que el rescate de la autonomía nacional se hace con dólares. ¿ De que se habla entonces?.

Nunca en el Gobierno se pensó en una ruptura jacobina aunque hubo sondeos con ese enfoque con eventuales aliados, dentro y fuera de la región, que ni quisieron oír de esa posibilidad porque el G7 y su mandamás harían tronar el escarmiento. ¿Entonces?: que la libertad se compra en el mercado. Si esto es así, hay que pagar lo que se debe, no de un saque como se hizo difundir hace poco, sino escalonadamente, como de hecho, ya se está haciendo: se llevan girados al FMI en tiempos de Kirchner, 9.000 millones de dólares. Un caso: saltear la revisión de septiembre fueron los pagos al Fondo sin la contraparte del reembolso pactado.

La solicitud formal de cancelar su deuda con el FMI mediante un plan de pagos distinto del actual se haría efectiva cuando la Argentina reanude las negociaciones con el organismo, esto es, cuando cierre el canje de la deuda con los acreedores privados, previsto para el 25 de febrero próximo.

 

Todo sería mejor sin el Fondo

El Gobierno supone que desplazando al FMI de una mesa de negociaciones periódicas (el actual acuerdo obliga a revisiones trimestrales que deben recibir aprobación del directorio, donde los países del G-7 suelen hacer valer sus posturas) ganará espacio para renegociar tarifas y condiciones de servicio con las empresas privatizadas; dejará definidas las reglas de juego con los bonistas (que no podrían aspirar a acceder a mayores fondos a la hora de reestructurar ese pasivo) y tendrá un mayor grado de libertad para el diseño y la ejecución de su política económica basada en un dólar alto y superávit fiscal.

Como hay mucha verborragia e incontinencia informativa, siempre hay que aguardar que decanten los hechos antes de que puedan ser comentados y ese es, entre otros, el caso del viaje de la esposa del Presidente, la senadora Cristina Fernández a España acompañada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

En las vísperas de esa misión se sembraron ideas triunfalistas sobre el papel que jugaría el gobierno español y su soberano para facilitar el objetivo romper cadenas, una imprudencia diplomática de las frecuentes que en distintos niveles han ocurrido últimamente.

Ocurre que a pesar de los buenos gestos españoles para afianzar la relación bilateral, poner incluso en movimiento su diplomacia para explicar los objetivos de Argentina ante países de Europa con influencia, se diluyeron por los anuncios triunfalistas desparramados antes de emprender vuelo a Madrid.

Es curioso de todos modos que para abrir un curso de esa envergadura no hayan estado en primera línea Lavagna o el canciller Rafael Bielsa. Son motivos para el rumor, sobre todo en el primer caso, por que se chimenta que está en desacuerdo con eso de sacarse de encima al Fondo. No es así. El razonamiento, compartido entre el Presidente y su ministro clave es que si se hubieran seguido las recomendaciones del Fondo, se estaría en una situación infinitamente peor.

No es la primera vez Kirchner explora alternativas, con capitales europeos y asiáticos por canales personales, como ha sido la negociación con China. Aquí también él y sus voceros oficiosos se fueron de boca en privado (pero para que se supiera) que tenían el as en la magna como para pasar a la historia.

Sacarse de encima al FMI es abordar de otra manera la pugna por un incremento de los precios al público de las empresas privatizadas y un relajamiento de los proyectos regulatorios, un asuntito que se las trae. En Madrid le fue planteado a Fernández & Fernández que no les gusta el proyecto y será en el 2005 un test de fuste para evaluar dichos y hechos del Gobierno.

 

La mano que aprieta

En la agenda del Fondo está también la reivindicación de los bancos que claman por compensaciones de la pesificación asimétrica y sostiene que debe mejorarse la oferta a los acreedores del Estado, reclama niveles crecientes de superávit fiscal, cuestiona cualquier actividad del Estado como promotor económico, exige una nueva ley de coparticipación federal que desataría una carrera de exigencias de las provincias hacia la Nación y cada tres meses envía una desestabilizadora misión de monitoreo con ese monótono pliego de condiciones.

Si fuera por las huestes de Rodrigo de Rato, el peso debería caer a 2,30   2,40 por dólar, lo que haría no competitivas las exportaciones o hundiría el esbozo de programa social en marcha, y no deberían aplicarse retenciones a las exportaciones agrarias o petroleras. Se ha dicho y vale repetirlo: sin aplicarse ese recetario, la Argentina supera la crisis de la convertibilidad y de la devaluación.

En algún momento, fue cuando Kirchner se sentó en su poltrona es que se insinuó la posibilidad de extender el default a los organismos financieros internacionales. Fue solo parte del forcejeo que el Fondo entendió y firmó el acuerdo que con altos y bajos por el cual la Argentina paga en fecha sus deudas y se lo devuelven con una rebaja.

Entonces las reservas eran la mitad de ahora y estaba menos armado el esquema de canje de los bonos en cesación de pagos, alrededor de 100 mil millones de dólares si se computan intereses.

El consejo español fue el de resolver previamente la cuestión de la deuda antes que lanzarse sobre el FMI, lo que supone casi una obviedad ya que podrían endurecer a los tenedores de bonos o incluso darle chance a litigios en los tribunales por el trato diferenciado a ellos con quita y al Fondo y demás internacionales, como acreedores privilegiados.

No opinan de ese modo en el Gobierno. Pero, ¿ que dice el FMI?. Pues que está dispuesto a hablar del plan de cancelación, que ya no es inusual al punto que 14 países ya lo han aplicado. La pregunta es si una vez más la operación cortar cadenas no es un acto de presión para negociar con el ogro en mejores condiciones.

 

El caso cubano

Una constante en actos del Gobierno es pensar en objetivos que mágicamente se cumplirían. El caso de la médica cubana, Hilda Molina, es otro ejemplo de irse de boca de sacar un asunto delicado ante la opinión pública, sin pensar suficientemente de que manera reaccionaria la otra parte implicada, esto es el gobierno que dirige Fidel Castro.

Vale la pena subrayar que se trata de un asunto que hiere los sentimientos de muchos incluso de los que son solidarios con Cuba frente a las acciones de los EE.UU. y las pr
esiones indignas, porque no se alcanza a entender las razones para que se limite los derechos de la mujer de viajar a la Argentina y reunirse con su familia.

Se puede suponer que en Cuba las restricciones son abusivas en esta materia, y de hecho hay rémoras fuertes de tiempos más duros pero se sabe que, por caso, intelectuales o artistas, viven un tiempo en el exterior y otro en la isla, incluso por motivos económicos, ¿ por que no puede ir y venir la médica?. Un caso Zajarov, que puede ser evitado.

Pero los diplomáticos argentinos, al menos un grupo de ellos, han manejado el caso sin el recato necesario y han colocado al Presidente ante una situación enojosa, no solo porque él tiene por Fidel sinceras simpatías, sino porque golpea su política de acercamiento y organización del sector de izquierda que lo mira con interés y respalda.

Es cierto que Kirchner no da crédito a sus radicalizados que suponen un eje político que nace en La Habana, pasa por Caracas, Brasilia, Montevideo cuando Tabaré llegue a su sitial y sigue por Buenos Aires. Más aún: siempre se ha preocupado por no aparecer como un antinorteamericano y balaceándose entre Ricardo Lagos y Hugo Chávez. Pero es verdad además que el canciller Bielsa ha hecho gestos para no mostrarse cerca de La Habana como transmitirle a Collin Powell los esfuerzos por lograr el viaje de la médica de la discordia con lo que introdujo en el embrollo a los norteamericanos, que es cosa contraria a la orientación sobre política externa

Y en este ímpetu diferenciador y actitud subjetiva es que se enredo el caso Molina hasta generar una crisis diplomática y una purga dentro del elenco dirigente del Palacio San Martín: si zafa ahora Bielsa es por que debe presidir el Consejo de Seguridad de la ONU. ¿Inexperiencia o maniobras políticas? Abona la tesis de la intriga la invitación a la médica para que fuera a la embajada en La Habana acaso con el propósito que ya adentro la mujer pedía asilo político y colocaban a los cubanos en una difícil disyuntiva. Ese curso de acción existió. ¿Hay tanta anarquía para que se aplicara sin acuerdo del canciller?

Se verá si fue sólo un tema humanitario que se transformó en político por escasez de aptitudes y mala lectura de la realidad cubana.

Ahora hay que ver como se sale de esta delicada situación sin que Kirchner quede herido. *

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