La sociedad turca está dividida por futuro ingreso a la Unión Europea

Turquía: festejos y críticas

«Ahora podemos decir que estamos unidos al mundo y a la civilización europea», dijo el premier turco, Tayyip Erdogan, al hablar en Ankara ante 2.000 seguidores que festejaron el acuerdo logrado con la UE portando banderas turcas.

Erdogan agradeció a todos quienes contribuyeron a lo que llamó «el éxito de Turquía» y entre ellos mencionó a la prensa, la sociedad turca, los partidos de la oposición y al mundo islámico.

El premier, quien al regresar a su país fue recibido en el aeropuerto de Estambul con una leyenda que decía «Bienvenido conquistador de Europa», intentó además tranquilizar a sus seguidores ante los temores sobre el reconocimiento de la república greco-chipriota, pedida por la UE.

Chipre  el lado griego de la isla  ingresó este año como miembro pleno de la Unión, mientras que el sector turco quedó fuera del acuerdo. Erdogan se comprometió a reconocer un tratado aduanero con los 25 miembros de la UE, lo que en la práctica es un reconocimiento implícito de la existencia de Chipre.

El diario de izquierda Cumhuriyet dijo ayer que Turquía logró «una fecha a cambio de Chipre».

«Nadie debe preocuparse. Nuestra sensibilidad sobre el caso chipriota no es menor a la sensibilidad de todos», dijo el premier.

Erdogan habló en un palco levantado en el centro de Ankara, junto al vicepremier y canciller Abdullah Gul, en un acto que fue organizado por el alcalde de la capital, Melih Gokcek.

Tras su discurso fueron lanzados fuegos artificiales, mientras sus seguidores lanzaban arengas a favor de Erdogan y del ingreso a la UE.

Pero la euforia de Erdogan y sus simpatizantes contrastó con las duras críticas de opositores, entre ellos Deniz Baykal, el líder del CHP, el único partido de oposición en el Parlamento.

«Nos hemos rendido» ante Europa, sostuvo.

Baykal dijo que «el gobierno puso en riesgo la existencia de Chipre turco para una negociación en la cual se preveía además una alternativa a la plena adhesión. Es una rendición», insistió.

A su vez, Mehmet Agar, líder del Partido del Verdadero Camino, dijo que «el acuerdo es inaceptable. El gobierno puso a Rauf Denktash (presidente turcochipriota) en las manos de (Tassos) Papadopoulos (presidente grecochipriota) como si fuera un juguete».

Mientras algunos diarios festejaron el anuncio con títulos como «Turquía, eres formidable» o «Lo logramos», comentaristas locales advirtieron que sólo se trató de una «invitación» a negociar y que en el camino «no hubo una alfombra roja».

Después de dos días de intensas gestiones, la UE aprobó el viernes iniciar las tratativas con Turquía el 3 de octubre de 2005 para lograr el ingreso a la Unión como miembro pleno, aunque en medio de expresiones de reserva, como la del presidente francés, Jacques Chirac.

«Nos invitaron, pero no había ninguna alfombra roja», escribió el diario Hurriyet, al subrayar que en el compromiso alcanzado en la capital belga la UE no renunció a colocar «hilos de espinas» como la previsión de que las negociaciones pueden concluir con una «relación especial» y no con la plena adhesión.

El diario Cumhuriyet, cercano a la oposición socialdemócrata, opinó en un tituló sobre el acuerdo de Bruselas que se logró «Un omelete sin huevos».

El periódico advirtió que Ankara debió aceptar condiciones que hasta el viernes consideraba «inaceptables», como el punto que advierte que todo podrá terminar en una «relación privilegiada».

No obstante, otros diarios dieron la bienvenida al acuerdo. Zaman, por ejemplo, publicó una bandera europea junto a una mezquita. «Una nueva Europa, una nueva Turquía», tituló.

«Todo el mundo deberá trabajar muy duro», dijo a su vez el diario liberal Radika. *

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