Kirchner dice que frente al terrorismo de Estado "no soy neutral"

Movilización en defensa de los derechos humanos en Argentina

Tiene sabor especial, ya que los peregrinos pueden comprobar que la larga marcha que con el protagonismo de las Madres de Plaza de Mayo que comienza con rondas semanales en los años del terror va obteniendo verdad y justicia, a pesar de la gran presión derechista que arranca algunas resoluciones judiciales (a contramano de la mayoría de los tribunales) que buscan mantener la impunidad.

La primera Marcha de la Resistencia fue en diciembre de 1981, cuando aún gobernaban las FFAA. Entonces, como recuerda Hebe de Bonafini, «la palabra resistir causó como una picazón». Desde entonces pasaron 23 años. El lema: «Resistir no es un delito. Es obligación de todos», dice la combativa mujer.

Como en años anteriores, los organismos de derechos humanos organizaron diversas actividades culturales. La convocatoria de la Asociación Madres de Plaza de Mayo que lidera Hebe de Bonafini incluye teatro popular y bandas en vivo. Las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y otras agrupaciones proyectarán un video que recoge varios de los testimonios que dieron las víctimas de la última dictadura militar durante el juicio a las Juntas.

La Marcha de este año no se bifurcará siguiendo líneas diferenciadas entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Todos se citaron frente a la Pirámide de Plaza de Mayo donde hubo diversos actos y cada entidad o partido de izquierda levantó sus propias motivaciones adicionales, sobre todo alrededor de la deuda externa cuyo no pago está muy arraigado en ese espacio.

Con todo, la fisura dentro de Madres, Línea Fundadora y la que encabeza Hebe de Bonafini tuvo una nueva expresión. La primera de estas entidades promovió desde la medianoche transmitir una recopilación inédita sobre el juicio a las Juntas de los años 80 y que culminó con la condena de los más altos jefes militares de la dictadura.

Sin embargo la idea provocó el rechazo de Bonafini, quien señaló que «la Asociación de Madres de Plaza de Mayo no reivindica el juicio a las Juntas ni el Nunca Más», que es el famoso trabajo compilado en un libro de una comisión de personalidades sobre el terrorismo de Estado.

Hoy tocarán el grupo español de música flamenca El bicho, y el cuarteto venezolano Lloviznando Cantos, una banda que surgió con el objeto de apoyar desde la música el proyecto político del presidente Hugo Chávez. Ambos grupos musicales fueron invitados por la Asociación que preside Bonafini.

Entre las actividades que propone el resto de los organismos de derechos humanos se incluye la confección de las siluetas que serán colocadas el sábado en las rejas que rodean a la Escuela de Mecánica de la Armada en reclamo hasta que el predio sea desalojado.

La propuesta consiste en repetir el «Siluetazo» de 1981, cuando cientos de figuras de cartón simbolizaron durante la primera marcha la presencia de los desaparecidos exigiendo verdad y justicia.

En este contexto, en la sede de la AMIA, la entidad judeo-argentina que sufrió un gran atentado en 1994, el presidente Néstor Kirchner encabezó un acto donde se recordó a los casi dos mil jóvenes de origen judío secuestrados y desde entonces desaparecidos. Se descubrió un altorrelieve de la artista Sara Brodsky, madre de Fernando, desaparecido hace 29 años.

El Presidente hizo una reivindicación generacional subrayando más el trabajo político que a la lucha armada de los ’70. «Cuando estamos con las Abuelas veo a los que militaban horas y horas en las universidades, en los barrios. Es difícil volver a creer, a soñar, a amar, a pensar que se pueden hacer cosas distintas después de la tremenda derrota que sufrió el pueblo argentino. Pero un país puede resurgir de la sangre, la tortura, las desapariciones, y volver a creer.»

Poniendo las cosas en su lugar el Presidente afirmó que en este tema de la represión estatal no era neutral: «No vengo a mezclar todo. Yo también milité como ellos. Yo también creía y creo que la Argentina puede cambiar, y por eso no dudo en recorrer cada lugar para levantar una placa por los amigos, por los que conozco y por los que no conozco. Para mí, estar acá como Presidente es una obligación moral, política y constitucional. Estoy como amigo, como hermano y como hijo.»

Algo más y casi como una alerta, Kirchner criticó el reciente fallo de la Cámara Federal de San Martín, que declaró la constitucionalidad de la Obediencia Debida y el Punto Final. Será la Corte Suprema de Justicia la que diga la última palabra.

«Jamás en mi vida apunté a generar hechos que dividieran a la sociedad argentina, pero apelar a la justicia y la memoria no es dividir, es unir a la sociedad argentina.». Así es. *

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