Ucrania: el candidato opositor fue envenenado
«Esa noche, contó la mujer al semanario francés Paris Match, que sale hoy, Viktor tenía una importante reunión. Lo esperé hasta las dos de la madrugada y cuando llegó se sentía débil y sufría de un terrible dolor de cabeza. Me dijo: ‘Siento que se haya hecho tarde, me obligaron a ir a una cena en la que no tenía ningún deseo de participar'».
Según el semanario, la cena era con un jefe de los servicios de seguridad.
«Por mi parte, prosigue Katerina Yushenko, lo besé y sentí un extraño sabor a medicina. Esto me sorprendió porque mi marido no toma medicamentos. Se lo hice notar y me contestó: ‘No, debe ser un poco de coñac que he bebido. Le dije que el coñac deja un sabor acre, el que yo había sentido era metálico».
«Se fue a dormir, recuerda la mujer, y a la mañana no estaba bien, no mejoraba. Vinieron médicos y, tras revisarlo, dijeron que era una simple intoxicación alimentaria, pero Viktor se sentía mal y al tercer día tenía fuertes dolores de estómago. Un amigo nos dijo que no deberíamos perder tiempo y que había que llevarlo a una clínica en Viena. Tenía razón, en Austria los médicos dijeron que si tardábamos un día más, existía un 80 por ciento de posibilidades de perder a Viktor».
Según Katerina «el veneno afectó diversos órganos, el estómago, el hígado, el páncreas y la piel, los médicos consideran que limpiaron su organismo, pero quedan por tratarse algunas manifestaciones externas de su envenenamiento».
Viktor sostuvo su esposa «sufre en silencio. Yo sé que está impresionado por su aspecto. El siempre cuidó su persona y ahora, cuando aparece por televisión y está en casa, apaga el aparato».
En la entrevista, Katerina que nació en Chicago hace 43 años, en el seno de una familia de ucranianos que emigraron, contó en la entrevista cómo conoció a Yushenko, con quien tiene tres hijos pequeños y cómo se transformó ella en el blanco de los ataques de los opositores de su marido.
«Un diario, dijo, escribió en su momento que yo viajé a Ucrania respondiendo a una orden de la CIA, para seducir a Viktor y llevarlo al poder. He ganado un proceso de difamación pero los ataques en mi contra no han cesado», concluyó.
El debate sobre la afección que desfiguró al candidato ucraniano de la oposición, Viktor Yushchenko, se volvió más confuso ayer miércoles con las declaraciones contradictorias sobre la hipótesis de un envenenamiento.
La polémica fue relanzada en horas de la mañana por el Alto representante de la política exterior de la UE, Javier Solana, que afirmó en una entrevista que el médico de Yushchenko en Viena «pensaba que había sido envenenado».
Solana, uno de los mediadores extranjeros que intenta ayudar a resolver la crisis en Ucrania, dijo que «había hablado bastante con el doctor (de Yushchenko) en Viena». Ese médico «me dijo en ese entonces que creía que había sido envenenado», agregó Solana, sin precisar el nombre del doctor.
Viktor Yushchenko se enfermó el 6 de setiembre y cuatro días más tarde fue ingresado en una clínica vienesa, donde permaneció hasta el 19 de setiembre.
Los médicos austríacos constataron lesiones en el rostro y el torso, una inflamación del hígado, el páncreas y los intestinos, al igual que ulceraciones a lo largo del aparato digestivo del paciente, pero sin hacer un diagnóstico.
A su regreso a Kiev, Yushchenko denunció un intento de asesinato, afirmando que no había sido víctima de «un problema digestivo», sino «de un problema vinculado al régimen político en Ucrania».
Por su parte, los médicos austríacos que atendieron a Yushchenko en Viena, dijeron este miércoles que hay tres hipótesis sobre un posible envenenamiento, aunque «no hay pruebas» de ello.
«Trabajamos con tres hipótesis que tienen relación con un envenenamiento», afirmó el doctor Nikolai Korpan, uno de los médicos de Rudolfinerhaus, una clínica privada de Viena.
«Sin embargo, hasta ahora, no tenemos prueba alguna que se trata de un envenenamiento», resaltó durante una conferencia de prensa el doctor Michael Zimpfer, director de la clínica. «Un envenenamiento sin pruebas es un poco como un asesinato sin cadáver», añadió.
«La utilización de dioxina o endotoxina es una de las tres hipótesis», indicó Korpan, negándose a hablar de las otras dos debido al secreto médico.
Korpan desmintió formalmente lo publicado este miércoles por el diario británico The Times citándolo. Según el diario, los médicos de la clínica Rudolfinerhaus no son capaces de identificar la sustancia que le dejó marcado el rostro con quistes y lesiones. *
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