Refuerzos militares en Irak
En el mismo sentido se interpreta la invitación formulada por el primer ministro iraquí Iyad Alaui, que el miércoles alentó a sus compatriotas a votar.
Ambas iniciativas parecen confirmar la intención de Estados Unidos y del gobierno de iraquí de desplegar el máximo de esfuerzos posibles para tratar de realizar las elecciones en la fecha prevista.
Uno de los pasos más importantes en ese sentido fue la decisión del Pentágono de aumentar el número de militares estadounidenses en Irak, que pasará de 138.000 a 150.000 hombres entre fines de diciembre y comienzos de enero, según anunció el miércoles el Pentágono.
El refuerzo se hará mediante la prolongación del despliegue de determinadas unidades y a la llegada de nuevas tropas, sobre todo paracaidistas.
Por su parte, Alaui, se reunió en Jordania con decenas de jefes de tribus, políticos y empresarios, en su mayoría sunitas, y los alentó a participar en el escrutinio.
Luego, el primer ministro iraquí realizará visitas oficiales a Alemania y Rusia.
Los dos grandes partidos kurdos, la Unión Patriótica del Kurdistán de Jalal Talabani y el Partido Democrático de Kurdistán, de Masud Barzani, que controlan el norte de Irak, decidieron olvidar sus rivalidades para formar una lista común destinada a las próximas elecciones.
Por su parte, el presidente sunita Ghazi al Yauar se pronunció a favor del mantenimiento del escrutinio en la fecha prevista a pesar de los llamados de organizaciones moderadas a postergarlo seis meses debido a la inseguridad.
Al mismo tiempo, una conferencia ministerial sobre la seguridad en Irak, reunida en Teherán, terminó el miércoles con un llamado a una mayor cooperación regional contra la guerrilla. Pero, en la práctica, registró pocos resultados concretos.
Luego de dos días de conferencias, los ministros del Interior de Irak, Irán, Arabia Saudita, Kuwait, Siria, Turquía, Jordania y Egipto insistieron en su comunicado final «en la soberanía, independencia e integridad territorial de Irak, así como en el derecho del pueblo iraquí a una vida estable y segura».
La hipótesis de mantener las elecciones para el 30 de enero comienza a cobrar fuerza en la medida en que parece haber una disminución de actividad militar.
El asalto de las fuerzas norteamericanas e iraquíes el 8 de noviembre quebró a la rebelión en Faluya, según los responsables estadounidenses. En los últimos días ha reinado la calma en esta ciudad sunita conservadora situada a 50 km al oeste de Bagdad, salvo algunos focos insurgentes.
El asalto contra Faluya y las ofensivas contra los guerrilleros en otras regiones del país costaron la vida a 134 soldados norteamericanos. Noviembre fue uno de los meses más mortíferos desde el fin de la invasión.
El miércoles, seis iraquíes, cuatro guardias nacionales y dos civiles, así como dos camioneros turcos, murieron en diversos ataques al norte de Bagdad.
El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan anunció que unos 70 compatriotas suyos perdieron la vida en Irak desde el comienzo de la intervención de la coalición norteamericano-británica, a principios de 2003. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad