DESDE WASHINGTON - Más del 60% de los estadounidenses concurrirá a votar el próximo martes

Polarizada elección en EEUU tendrá una participación sin precedentes

La disputada carrera por la Casa Blanca entre el presidente republicano George W. Bush y el demócrata John Kerry prevé un aumento sin precedentes de la participación de los electores norteamericanos. Así lo han afirmado analistas electorales y políticos de ambos partidos, que vaticinan que el próximo martes 2 de noviembre más del 60% de la población acudirá a las urnas, un hecho importante si se compara con el 51% que votó en los controvertidos comicios de 2000 y con la baja participación que han tenido las elecciones en el último tiempo. A pesar de su consolidada democracia, Estados Unidos es uno de los países desarrollados con más baja participación electoral. En las últimas 10 elecciones  desde 1964  la tasa de ausentismo promedio es de un 45,5%. Incluso, desde 1968, la participación en los comicios no ha llegado nunca al 60%. Desde 1932, la elección donde participó un mayor número de votantes  el 62,8%  fue la de 1960, entre el demócrata John F. Kennedy y el republicano Richard Nixon. A su vez, la más baja, con sólo un 49% de participación popular, fue la de 1996, entre Bill Clinton, Bob Dole y Ross Perot. Para poder votar, los ciudadanos estadounidense deben registrarse, pero luego de este trámite pueden optar por emitir su sufragio o no.

Según analistas estadounidenses, el renovado interés por votar en estas elecciones obedece a un inédito esfuerzo de movilización y a la polarizadora figura de Bush. «En gran medida todo este interés está alentado por Bush, por la guerra antiterrorista, su liderazgo y su manejo de la economía», afirmó a la prensa Curtis Gans, director del Comité para el Estudio del Electorado Estadounidense, organización no partidista con sede en Washington. Este organismo prevé que entre 118 millones y 120 millones de estadounidenses acudirá a las urnas, una cifra muy superior a los 106 millones de votantes que lo hizo en 2000.

Tanto interés han generado estos comicios, a los que Bush y Kerry llegan prácticamente empatados de acuerdo con las últimas encuestas, que más de 700.000 nuevos votantes se han registrado en Ohio, 600.000 en Texas, 500.000 en Florida, 400.000 en Pennsylvania, 300.000 en Nevada y hasta 600.000 en Virginia. Estos nuevos votantes podrían definir la elección, ya que muchos pertenecen a estados considerados clave, como Ohio, Pennsylvania y Florida.

Según los expertos, este año se ha concretado un cambio de actitud de un importante sector de la población que tradicionalmente se ha mostrado apático: los más jóvenes. Desde 1972, el primer año en que las personas de 18 años pudieron votar, a 2000, la participación de los ciudadanos de entre 18 y 24 años ha caído de un 50% a un 32%, según cifras de la Oficina de Censos. En las pasadas elecciones entre Bush y el demócrata Al Gore, sólo alrededor de 18 millones de los 48 millones de votantes potenciales de menos de 30 años concurrieron a sufragar.

En esos comicios, este grupo estuvo dividido por partes iguales entre Bush y Gore. Esta vez, según las previsiones, la juventud acudiría a votar en un porcentaje muy superior a 2000.

De acuerdo con numerosos expertos electorales, el desinterés de más de 100 millones de estadounidenses que no acuden a votar tiene que ver con la forma de los comicios. Cada estado tiene su propio método de votación y otorga un número determinado de votos electorales al ganador. Para lograr la Casa Blanca, el postulante debe obtener una mayoría de 270 votos electorales de un total de 538 en disputa. En algunos estados, la diferencia entre uno y otro candidato es muy extensa, con lo cual los electores de estos estados observan que su voto no es decisivo en el resultado final de los comicios, absteniéndose a la hora de emitir el sufragio. *

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