Irak: comenzó el traslado de tropas británicas
El despliegue de tropas británicas hacia el centro de Irak, bajo control norteamericano, comenzó ayer miércoles mientras diplomáticos japoneses establecían contactos para tratar de obtener la liberación de un compatriota al que sus secuestradores amenazan con ejecutar.
Por otra parte, la fecha de la desaparición de las 350 toneladas de explosivos que anunció el lunes la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) provocó un debate ayer miércoles, ya que un responsable iraquí estimó «imposible» que «haya tenido lugar antes de la caída del régimen» de Saddam Hussein, mientras que el Pentágono juzgó esa hipótesis como «verosímil».
Unos 50 tanques británicos, transportados por vehículos militares y custodiado por helicópteros, partieron este miércoles por la mañana de Basora, en el sur del país, según un portavoz militar. El gobierno británico aceptó la semana pasada la petición de Estados Unidos para trasladar a unos 850 militares que se encontraban en la zona chiíta hacia el sector sunita, controlado por los norteamericanos y mucho más peligroso.
El primer ministro británico, Tony Blair, reafirmó el lunes que esta medida era «una operación limitada por un período limitado», aunque este miércoles se negó a «garantizar» que la misión terminará a fin de año.
Por su parte, el ministro húngaro de Defensa, Ferenc Juhasz, declaró a la AFP que su país postergará hasta después de la elección presidencial norteamericana cualquier decisión sobre su contingente de 300 hombres, cuyo mandato en Irak llega a su fin en diciembre.
Mientras tanto, el gobierno japonés rechazó el pedido del grupo del radical jordano Abu Musab al Zarqaui, que amenazó con ejecutar a Shosei Koda, un trotamundos de 24 años, en caso de que Tokio no retire de Irak a sus 600 soldados desplegados en Samawa (sudeste).
Diplomáticos japoneses entraron en contacto este miércoles con el gobierno iraquí para tratar de liberar al rehén.
«Estamos desarrollando nuestra búsqueda y estableciendo contactos con el gobierno» iraquí, declaró un responsable de la embajada de Japón en Bagdad, que pidió el anonimato.
La suerte de otra rehén, la británica Margaret Hassan, responsable en Irak de la organización humanitaria CARE, continuaba siendo incierta este miércoles. Y el gobierno francés reconoció no tener «nuevos elementos» concernientes a los dos periodistas Georges Malbrunot y Christian Chesnot, y a su chofer sirio Mohammad al-Jundi, secuestrados el 20 de agosto. *
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