Bush podría ganar el voto popular y Kerry los electores
Por otra parte, la encuesta sobre intención de voto realizada por Gallup para CNN y el diario US Today da a Bush un 51% de apoyos frente al 46% del candidato demócrata entre los electores esperados.
Varios sondeos realizados a pocos días de las elecciones sostienen la posibilidad de que el próximo 2 de noviembre se repita la experiencia de 2000, un final sumamente reñido, sólo que esta vez beneficiaría a los demócratas sobre los republicanos.
Frente a lo que sucedió hace cuatro años, esta vez el candidato republicano, Bush, podría ser el más votado en el país, pero el demócrata, Kerry, ganaría en el Colegio Electoral, que al final determina la victoria.
Según un sondeo de ABC News difundido, Bush concita 49% de las preferencias de los electores que tienen previsto ir a votar y Kerry 48%.
La ventaja en favor del republicano es menor que el margen de error de la encuesta, de más o menos 2,5 puntos porcentuales.
Otro, difundido por la revista Newsweek, atribuye 48% a Bush y 47% a Kerry, con un margen de error de 4%.
El diario Los Angeles Times sitúa a ambos candidatos con el 48%.
Mientras tanto, Kerry parece beneficiarse de una ligera ventaja cuando en lugar de tomarse en cuenta las intenciones de voto se consideran los grandes electores, desigualmente distribuidos entre los Estados en virtud de su distinto peso económico y demográfico.
Los sondeos en estados clave de EEUU muestran avances del candidato demócrata, John Kerry, aunque las encuestas nacionales dan un empate o una ligera ventaja al presidente Bush, que aspira a la reelección.
En Estados Unidos, los ciudadanos no escogen directamente al presidente, sino que lo nombra un Colegio Electoral que cuenta con 538 representantes.
Cada estado tiene adjudicado un número de representantes según su población.
El ganador en cada estado se lleva todos los votos electorales de ese territorio, excepto en Maine y Nebraska, que tienen una representación proporcional.
Por ello, aunque el demócrata Al Gore obtuvo más votos que Bush en todo el país en 2000, al final perdió las elecciones porque 537 papeletas dieron el triunfo al republicano Bush en Florida y fue él quien se llevó todos los votos electorales de ese estado.
Este año, el resultado se perfila tan ajustado como entonces, pero en el campo demócrata ha aumentado el optimismo porque algunas encuestas de opinión en estados clave apuntan una ligera ventaja de Kerry sobre Bush.
El repunte de Kerry en las encuestas coincide con la entrada del ex presidente Bill Clinton de lleno a la campaña. Las encuestas revelan también que entre los nuevos votantes que participarán en la contienda presidencial Kerry tiene el 59% y Bush recoge el 40%.
Uno de los principales consejeros de Kerry, Bob Shrum, se mostró muy confiado y declaró a la cadena ABC que cuenta con obtener 300 grandes electores, muchos más de los 270 necesarios para lograr la presidencia.
En Pennsylvania, por ejemplo, el demócrata lidera a su contrincante en dos puntos, según un sondeo de la Universidad Muhlenberg publicado, y por cinco puntos, de acuerdo con otro de la Universidad de Quinnipiac divulgado.
Además, el hecho de que el Tribunal Supremo se negara a incluir al candidato independiente Ralph Nader en las papeletas electorales de Pennsylvania, al encontrarse errores en las firmas que apoyaban su solicitud, puede suponer un mayor número de votos en ese estado.
Sin embargo, dependiendo de los sondeos, en torno a un 50% de los norteamericanos aprueba la gestión del presidente, que es la marca considerada de peligro.
Si sigue la actual tendencia de igualdad casi total en los sondeos, las elecciones de 2004 podrían ser una repetición de las anteriores por las disputas en torno a presuntas irregularidades. Entonces fue el Tribunal Supremo el que otorgó la presidencia a Bush al no permitir que continuara en Florida un recuento manual de las papeletas, a pesar de que se habían detectado errores en las urnas. Miles de abogados de ambos partidos están listos y observadores se encuentran en los estados en donde la paridad es evidente.
Incluso el ex presidente Jimmy Carter se mostró preocupado por algunos problemas que se detectaron en lugares en que ya comenzó la votación.
«Una serie de problemas existentes significan una amenaza grave a la integridad de las elecciones generales del 2004 en Estados Unidos», dijo una delegación de 20 personas invitadas por el organismo de derechos humanos Global Exchange en un informe revelado en Washington. *
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