Crece la amenaza de Al Qaeda en la región de Europa Occidental
El IISS también advierte de que los occidentales y los intereses occidentales en el mundo árabe corren más peligro ahora que antes de la invasión de Irak liderada por Estados Unidos.
Estados Unidos, con su invasión militar y la ocupación de Irak, ha demostrado un deseo de cambiar el status quo político en el mundo árabe para imponer sus intereses estratégicos y políticos, agrega.
«Al Qaeda busca, entre otras cosas, purgar al mundo árabe y al mundo musulmán en general de la influencia estadounidense», dice el IISS.
«Por tanto, era posible que la intervención en Irak, a corto plazo, reforzase el reclutamiento ‘yihaidista’ e intensificase la motivación de Al Qaeda para fomentar y apoyar las operaciones terroristas», subraya.
Como ejemplos de esta creciente amenaza, el IISS cita los ataques de mayo de 2003 en Arabia Saudita y Marruecos, la congregación de ‘yihaidistas’ internacionales contra la coalición liderada por Estados Unidos en Irak, los ataques de noviembre de 2003 en Arabia Saudita y Turquía y los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.
Estas conclusiones están contenidas en el informe anual del instituto de 2004 sobre la capacidad militar y la defensa de 169 países.
El IISS asegura que a pesar de que la mitad de los 30 máximos líderes de Al Qaeda y quizá 2.000 luchadores han muerto o han sido capturados, el liderazgo «incondicional» sigue intacto con 18.000 terroristas potenciales en libertad.
«El islam radical parece aumentar en Europa occidental», advierte, antes de agregar que el terrorismo islámico es ahora la «amenaza principal en Europa».
«Además, la fuente de las quejas de los musulmanes de Europa es la marginación social, económica y política crecientes en los países de acogida», agrega.
Según el IISS, el terrorismo, el tráfico de ilícitos y el crimen organizado facilitado por la globalización, la liberalización del comercio y la permeabilidad de las fronteras son las mayores amenazas en la planificación de la defensa en el 2004.
«Los gobiernos están buscando nuevos enfoques en las respuestas de los Estados a medida que surgen estos peligros crecientes», señala.
«El desafío para los Estados, por tanto, es cómo integrar sus fuerzas armadas, la guardia fronteriza y la policía en una arquitectura capaz de reaccionar y gestionar las amenazas del siglo XXI de forma eficaz y sin fisuras», añade.
Gran Bretaña y Francia se destacan por su pronta respuesta a la amenaza terrorista desde los atentados del 11 de setiembre en 2001, aunque el IISS constata la dificultad a la hora de «forjar» la coordinación en la Unión Europea.
El instituto subraya la importancia de las coaliciones en los conflictos y las situaciones posconflicto y compara el relativo éxito de la OTAN en Afganistán con las operaciones de la coalición liderada por Estados Unidos en Irak.
«La coalición de Irak adolece de la falta de cohesión entre los 10-15 países que participan y que la convierten en una división multinacional. Una de sus limitaciones importantes es la falta de un idioma operacional», dice el IISS.
Los miembros de la OTAN demostraron en Afganistán «mayor cohesión y eficacia operacional» que lo que está ocurriendo con la Fuerza Multinacional en Irak, dice.
Para el IISS, el mantenimiento de la paz es un área en continua expansión, especialmente en los países de la Unión Europea que contribuyen con 55.960 tropas, incluidos los observadores militares, a Naciones Unidas y a otras misiones internacionales, frente a los 46.312 que había en 2002.
Una lección importante en Irak ha sido la necesidad de «personal cualificado y capacitación especial» para lidiar con operaciones posconflicto.
El uso de reservistas mal capacitados con cualificaciones equivocadas pueden tener efectos desastrosos, como se ha demostrado en el escándalo de los abusos infligidos en las cárceles iraquíes por soldados estadouniden-
ses, concluye el informe 2004. *
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