Luego de estar cautivo en Irak durante tres semanas

Rehén británico fue ejecutado

En una corta declaración desde su residencia de campo de Chequers (noroeste de Londres), Blair dijo estar «terriblemente apenado» por Bigley y su familia y rindió homenaje a su «dignidad y coraje».

La reina Isabel II de Gran Bretaña envió un mensaje de condolencias a la madre del rehén.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, indicó que Londres había intercambiado mensajes con los secuestradores de Bigley para intentar obtener su liberación.

La noticia de la muerte de Kenneth Bigley, capturado el 16 de setiembre, circulaba desde el mediodía y el canal de televisión Abu Dhabi TV afirmaba disponer de un vídeo que mostraba su ejecución.

Abu Dhabi TV indicó haber recibido un vídeo que muestra el asesinato del rehén británico en Irak Kenneth Bigley, pero «ha decidido no divulgarlo», porque no quiere «actuar de portavoz para tales grupos y sus acciones».

«Tenemos la prueba definitiva de que Ken Bigley ha sido ejecutado por sus captores», anunció poco después su hermano Phil Bigley.

El gobierno británico «ha hecho todo lo que ha podido para conseguir la liberación» de Kenneth Bigley, declaró Phil. «Era una situación imposible. El destino de Ken y de Eugene y Jack (los otros dos rehenes secuestrados al mismo tiempo que él) pudo haberse decidido el primer día. Nunca lo sabremos», agregó.

En completo desacuerdo con Phil Bigley, otro hermano del rehén, Paul, criticó con dureza al gobierno británico. «Tony Blair tiene sangre en sus manos», dijo Paul Bigley en un mensaje enviado a la organización «Stop the War» que se opone a la guerra en Irak.

«Por favor paren esta guerra y eviten que se pierdan otras vidas. Es ilegal y debe parar. Blair tiene sangre en sus manos», señaló Paul Bigley, quien reside en Holanda. Unos minutos más tarde, Straw presentó sus condolencias a la familia del rehén, calificando lo ocurrido de «crimen bárbaro tras tres semanas de terribles sufrimientos».

Straw afirmó que Londres intercambió una serie de mensajes con los secuestradores del rehén a través de un intermediario.

«Hace cuatro días, un individuo se acercó a la embajada de Gran Bretaña en Bagdad, presentándose como un potencial intermediario con los secuestradores», explicó Straw.

«Los mensajes intercambiados con los secuestradores tenían como objetivo disuadirles de cumplir su amenaza de matar a Bigley», explicó el ministro.

«Pero en ningún momento renunciaron a su exigencia de que se liberara a las mujeres, aunque eran totalmente conscientes de que nuestras fuerzas no tienen prisioneras bajo su custodia», agregó Straw. *

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