Después de la caída del régimen talibán, los jefes de guerra van a las urnas por primera vez

Karzai y Qanooni, los favoritos para la presidencia de Afganistán

«Si Dios quiere que otro sea elegido, respetaremos la elección del pueblo y le obedeceremos», dijo Karzai el miércoles en el último de los escasos mítines que ha ofrecido en la campaña electoral después que el 16 de setiembre escapara indemne a un atentado en Gardez.

El actual jefe de Estado afgano, de 46 años, lleno de humor, políglota  habla pastún, dari, urdu e inglés  y que alterna soberbiamente trajes occidentales con el tradicional cafetán verde y dorado afgano, es el candidato de Estados Unidos, que sigue manteniendo 18.000 soldados en Afganistán y ha inyectado 4.500 millones de dólares de ayuda a Kabul.

Exiliado bajo la ocupación soviética (1879-1989), ex viceministro de Relaciones Exteriores (1992-94) del gobierno de Burhanudin Rabani después de la caída del régimen prosoviético, Karzai, que entró clandestinamente en el país en octubre de 2001, fue elegido presidente «interino» en diciembre de 2001.

El 19 de junio de 2002 fue elegido a la cabeza de la administración transitoria encargada de conducir el país a la democracia por una Loya Jirga (gran consejo de jefes tribales). Pero Afganistán sigue dividido, en la absoluta pobreza, carece de carreteras, agua y electricidad, presenta un altísimo índice de analfabetismo, su principal fuente de ingresos es el opio  produce el 75% del planeta  y una gran parte del país sigue bajo la férula de los «señores de la guerra».

El gobierno de Karzai es tan débil, que sus detractores lo llama el «alcalde de Kabul».

De los 18 candidatos a la presidencia afgana, el mayor rival de Karzai a la carrera presidencial que se dirimirá en los comicios del sábado es Qanooni.

«Es el principal rival», dice sin dudar un observador occidental. «Habla dari y pastún (las dos lenguas del país), tiene una base nacional, no es jefe de guerra, aunque esté asociado a éstos y no parece estar implicado en el tráfico de droga», agrega.

Ex portavoz del héroe nacional Ahmad Sha Masud, este tayiko de 47 años, se ha impuesto rápidamente como el rival más peligroso gracias a una intensa campaña que le he permitido el apoyo de importantes jefes de guerra.

A diferencia de Karzai, no tiene el apoyo de Estados Unidos, a menudo demasiado visible para el gusto de muchos afganos.

Contrariamente a la mayoría de otros candidatos bisoños en política, este ex ministro de Interior y Educación de Karzai ha puesto en marcha una verdadera máquina de guerra electoral. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje