"Precisamos globalizar los valores de la democracia"

Lula lleva su combate contra el hambre a la ONU

Por la mañana Lula intervino en una reunión organizada por la Organización Internacional del Trabajo sobre globalización y por la tarde presidirá un encuentro para intensificar la lucha contra el hambre y la pobreza convocado por él, los presidentes de Chile y Francia, Ricardo Lagos y Jacques Chirac, y el jefe de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

En el debate sobre la globalización, Lula se refirió a la miseria como la peor arma de destrucción masiva, en un discurso pronunciado en la sede de la ONU en Nueva York este lunes, durante una reunión sobre «una globalización justa».

«La más mortífera de las armas de destrucción masiva creada por el hombre es la miseria», dijo Lula dirigiéndose a los presidentes, ministros y otros participantes en la reunión «Una globalización justa» que tenía lugar un día antes de la apertura del debate anual de la Asamblea General.

«Precisamos globalizar los valores de la democracia para dar respuesta a la pobreza», añadió Lula en esta reunión organizada por la Organización Internacional de Trabajo (OIT).

«Es necesario convertirla (la globalización) en una fuerza positiva para el mundo», sostuvo Lula, abogando por derribar las barreras comerciales que imponen los países desarrollados y por reformar el sistema multilateral de financiación.

«No podemos esperar», concluyó su discurso Lula, pidiendo que se actúe rápidamente para acabar con esos males.

Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, pidió «voluntad política» a la comunidad internacional para luchar contra la pobreza y reformar el sistema multilateral.

Destacó que había «un largo camino a recorrer» para reducir la pobreza en el mundo a la mitad, como se comprometió durante la cumbre del Milenio en el año 2000.

«Para alcanzar ese objetivo, debemos tener la voluntad política de cumplir nuestras promesas, y ponernos de acuerdo para renovar el sistema multilateral».

El secretario general de la ONU subrayó que esto se debía sobre todo al hecho de que los mercados se habían desarrollado mucho más rápido que las instituciones capaces de aprovechar los efectos económicos y sociales de la globalización.

Annan también llamó a los países en desarrollo a hacer su parte del trabajo fortaleciendo el estado de derecho, respetando los derechos humanos e invirtiendo en educación y salud.

Antes de Lula, el presidente francés Jacques Chirac afirmó en la reunión que «una globalización que tolere la depredación y que sus frutos sean acaparados por una minoría no tiene futuro».

Chirac hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que «promuevan una ética social de la globalización» con el fin de que la liberalización de los intercambios comerciales beneficie a todo el mundo.

«Recordemos también que el egoísmo se paga con revueltas» dijo, dirigiéndose a los países ricos.

«Sin esperar a que sea demasiado tarde, encontremos los nuevos equilibrios entre el capital y el trabajo, entre el interés particular y el interés general, entre la libertad y la regla», sostuvo Chirac.

El presidente peruano Alejandro Toledo recordó que «la globalización no es un tema ideológico, como no es ideológico ponerle un rostro humano».

«Es inaceptable constatar que (…) en el año 2003, en el corazón de la globalización, hay 188 millones de personas en el mundo que no tienen un empleo digno», afirmó Toledo citando el informe de la OIT «Por una globalización justa». «Es inaceptable que en América Latina (…) la pobreza haya aumentado», continuó Toledo antes de preguntarse «¿qué pasó con los beneficios de la globalización?». *

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