Le cortaron la cabeza y se la colocaron sobre su espalda, según lo informó un sitio de Internet

Irak: ejecutan a rehén estadounidense

Cinco hombres aparecen en las imágenes, uno de ellos corta la cabeza de Eugene «Jack» Armstrong, la separa del cuerpo y la coloca sobre su espalda.

El verdugo acababa de leer un largo comunicado en el cual el grupo amenazó con matar en las próximas 24 horas a otro rehén si no obtenían la liberación de las iraquíes detenidas en las prisiones de Abu Ghraib y de Um Qasr en Irak.

El grupo Tawhid wal Yihad (Unificación y Guerra Santa) retiene todavía a un estadounidense, Jack Hensley, y un británico Kenneth Bigley, secuestrados el jueves pasado en su casa del barrio Mansur en Bagdad.

Los tres eran empleados de la compañía Gulf Supplies and Commercial Services, especializada en la construcción y los servicios generales con base en Medio Oriente.

Después de este ultimátum, las familias de los rehenes hicieron varios llamados para que fueran liberados, afirmando que se encontraban en Irak para ayudar al pueblo iraquí.

El grupo de Abu Mussab Zarqaui, considerado por Estados Unidos como su enemigo número uno en Irak, lanzó el sábado pasado un ultimátum en el que amenazó con matar a estos rehenes si no liberaban de las prisiones iraquíes a las mujeres.

Por otra parte, el Comité de Ulemas Musulmanes anunció ayer lunes la muerte de dos de sus miembros, los jeques Hazem al Zaidi (que murió en el barrio chiíta de Sadr City en Bagdad), y Mohamed Jad, imán de una mezquita al suroeste de Bagdad.

Un grupo armado islamista llamado «Brigada de Mohamed Ben Abdalá», hasta ahora desconocido, liberó ayer lunes en la tarde a los 18 miembros de la Guardia Nacional iraquí que había secuestrado el domingo, y a los que amenazaba con ejecutar si no liberaban a Hazem al Araji, un dirigente chiíta del movimiento de Sadr, informó a la AFP un miembro de las oficinas del jefe radical chiíta Moqtada Sadr en Bagdad.

«Todos los miembros de la Guardia Nacional fueron liberados a pedido de Sayyed Moqtada Sadr», declaró Naim Kaabi en Sadr City, el gran barrio chiíta del noreste de Bagdad.

Moqtada Sadr denunció el secuestro de los 18 hombres y llamó a su liberación «inmediata», declaró ayer lunes uno de los portavoces, el jeque Hassan Al-Zarqani, a la cadena de televisión Al Jazira de Qatar.

Pero todavía se desconoce la suerte de otros extranjeros secuestrados. Este lunes, cuando se cumplió un mes exacto del secuestro de los dos periodistas franceses, Christian Chesnot y Georges Malbrunot, además de su chofer sirio Mohamed al Jundi, su liberación seguía haciéndose esperar.

El ministro del Interior francés, Dominique de Villepin, manifestó su prudente optimismo, al asegurar que las «indicaciones» con las que contaba iban «en el buen sentido». *

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