Blair y Allawi piden el fin de la violencia en Irak
Dieciocho meses después de la intervención militar de Estados Unidos y Gran Bretaña en Irak, los dos dirigentes expresaron su optimismo sobre el futuro de Irak, a pesar de que la vida cotidiana del país está marcada por la violencia y los secuestros de extranjeros.
«Estamos en el buen camino para vencer a las fuerzas del mal», afirmó Iyad Allawi, un antiguo miembro del partido Baas que pasó a ser opositor a Saddam Hussein y tuvo el apoyo de la CIA en el golpe de Estado frustrado de 1996.
Según Allawi, quien cumple una visita oficial en Londres, «el programa de reconcialición (nacional) avanza».
El dirigente iraquí confirmó el calendario de las elecciones iraquíes, previstas para enero del 2005, y dijo que ese mes se dará «un duro golpe a los terroristas».
«Durante los próximos meses será cada vez más claro que la insurrección no puede ganar», aseguró por su parte Tony Blair durante una conferencia de prensa conjunta.
Los dos hombres subrayaron la importancia de la unidad internacional.
El primer ministro iraquí participará el próximo martes en la Asamblea General de Naciones Unidas junto al presidente estadounidense George W.Bush.
«Llamo a Naciones Unidas a que nos ayude y que nos propocione todo lo que necesitamos para que las elecciones en Irak sean un éxito», dijo el jefe del gobierno provisional que se entrevistó el domingo con Tony Blair y que se reunirá el lunes con el jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, antes de viajar a Nueva York.
Allawi evitó hablar sobre las declaraciones del secretario general de la ONU, Kofi Annan, que había mostrado su escepticismo sobre la posibilidad de organizar elecciones en Irak y que dijo que la guerra lanzada por Washington fue «ilegal».
«Sean cuales sean los desacuerdos sobre el primer conflicto en Irak, lo que está en juego en el (nuevo) conflicto que tiene lugar ahora es el futuro del terrorismo mundial», dijo Blair, que también prometió que Gran Bretaña no «abandonaría Irak».
Tony Blair también dijo que las autoridades iraquíes no le han pedido «más tropas».
Gran Bretañan tiene aproximadamente 8.500 militares en Irak, concentrados en el sur del país.
Los dos dirigentes fueron muy discretos sobre las negociaciones en curso para liberar a los rehenes, entre ellos el británico Kenneth Bigley, un empleado de una empresa de construcción que fue secuestrado el jueves en Bagdad.
«Estamos trabajando de la mejor manera posible sobre el problema de los rehenes y, con un poco de esperanza, obtendremos buenos resultados», declaró el primer ministro iraquí.
El grupo Tawhid wal Jihad (Unificación y Guerra Santa) amenazó el sábado con matar en un plazo de 48 horas al británico y a dos estadounidenses si no consigue la liberación de las mujeres iraquíes detenidas por la coalición internacional en las prisiones de Abu Ghraib y de Um Qasr. *
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