Cuatro by-pass coronarios para el ex presidente

Clinton salió del quirófano

A Clinton se le realizaron «tres o cuatro by-pass coronarios», según narraron las fuentes, sin poder precisar la cantidad exacta ya que la primera información provino de la familia y no del equipo de cirujanos encabezado por el doctor Craig R. Smith, jefe de cirugía toráxica del New York Presbiterian Hospital/Columbia de Manhattan.

Una asistente de la esposa de Clinton y actual senadora por Nueva York, Hillary Rodham, dijo que «todo fue bien», mientras que el vocero del ex mandatario, Jim Kennedy, añadió que el paciente estaba reposando fuera del quirófano y a la espera de despertar de la anestesia.

Clinton se había internado el viernes pasado, tras haber sentido, el jueves dolores en el pecho y dificultad para respirar.

La familia dijo que Clinton no había tenido un ataque cardíaco, pero que algunas arterias de su corazón estaban obstruidas.

La operación comenzó con la preparación del paciente a las 6.45 locales (10.45 gmt) y concluyó hacia las 13 locales.

Si el posoperatorio resulta normal, el ex presidente estadounidense permanecerá en el hospital el resto de la semana y luego tendrá una convalescencia que lo llevará a retomar la vida normal en dos meses.

Para ello, Clinton deberá abandonar algunos de sus hábitos menos saludables: el tabaco y la comida rápida.

La exitosa operación de Clinton alejó algunas observaciones poco optimistas que publicó hoy la prensa norteamericana.

El New York Times, por ejemplo, remarcó que el hospital donde fue operado Clinton tiene la tasa más alta de muertes por estas patologías en el estado de Nueva York.

Incluso el Drudgereport, un sitio de misceláneas políticas, destacó que algunas redacciones había preparado la necrológica de Clinton.

La tasa de muertes del New York Presbyterian Hospital de Manhattan es relativamente baja (3,93%), pero casi duplica la media de 2,18% en los 35 centros que practican by-pass en el estado de Nueva York.

Incluso, el hospital al que Clinton se dirigió para los exámenes iniciales, el Westchester Medical Center, tiene una tasa de decesos mayor a la media, de 3,27%.

En el lecho de enfermo y a la espera de la operación, Clinton se había mostrado con buen espíritu, porque «mucha gente que sufre un ataque cardíaco no tiene señales premonitorias».

Incluso, agregó que «quiero volver, ver otra vez lo que significa correr ocho kilómetros».

Clinton, según la prensa local, esperó la intervención «con algo de miedo, pero no mucho», junto a su esposa Hillary y su hija Chelsea, al tiempo que recibió 30.000 mensajes de buenos augurios y aliento. *

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