Kurdos y chiítas fueron atacados por kamikazes en varias ciudades iraquíes

Partidos políticos blanco de guerrilla

Además, un político kurdo iraquí resultó herido en un atentado en Erbil, en el norte, y los milicianos chiítas del jefe radical Moqtada Sadr abrieron fuego en Nayaf, en el centro, contra un convoy militar norteamericano tras una tregua de tres semanas.

En Baaquba, 60 km al norte de Bagdad, un grupo de hombres atacó el edificio del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII, chiíta), matando a cuatro personas e hiriendo a dos.

Miembros del CSRII, representado en las instancias creadas por la coalicion, indicaron a la AFP haber perdido tres guardias y le mostraron el cuerpo destrozado de un kamikaze, con los restos del sistema de relojería que llevaba encima.

«El kamikaze formaba parte de los atacantes y trató de entrar al edificio antes de ser abatido», dijo un miembro de esta organización chiíta.

Poco después de este ataque y un poco más lejos, la sede del partido del Acuerdo Nacional del primer ministro iraquí Iyad Allawi fue dinamitada.

«El tercer piso de un edificio donde está la sede del Acuerdo Nacional fue devastado por una explosión», indicó un testigo, asegurando que ninguna persona resultó herida en el ataque llevado a cabo, según él, por «un grupo de hombres armados».

Los policías y los soldados norteamericanos tomaron posición, tras estos ataques, cerca de los edificios públicos y puestos de las fuerzas de seguridad.

Estos ataques se producen dos días después de una serie de sangrientos atentados contra la policía de Baaquba, de mayoría sunita, lanzados al mismo tiempo que las ofensivas en las ciudades sunitas de Ramadi, Faluya (oeste de Bagdad) y Mosul (norte de Irak), que dejaron unos 90 muertos y 300 heridos el jueves.

Estos actos de violencia fueron reivindicados por la red del islamista jordano Abu Mussab al Zarqawi, acusado de estar relacionado con Al Qaeda.

Por su parte, el primer ministro Allawi reafirmó estar preparado para tomar las «medidas necesarias» para aplastar a la guerrilla, aunque advirtió que la violencia se redoblaría tras el traspaso del poder a su gobierno en cuatro días.

Allawi agregó ante la prensa que su gobierno sería apoyado por la «fuerzas multinacional a la que la ONU otorgó mandato para ayudar a Irak».

En Erbil, Mahmud Mohammad, el «ministro de la Cultura» del Partido Democrático del Kurdistán (PDK, de Massud Barzani), resultó herido al igual que otras 17 personas en un atentado con coche bomba que mató a uno de sus guardias.

En Nayaf, combatientes del «Ejército de Mehdi», el movimiento de Moqtada Sadr, abrieron fuego contra un convoy norteamericano que entró el sábado por la tarde al centro de la ciudad santa chiíta. Los enfrentamientos entre los partidarios de Moqtada Sadr y el ejército norteamericano cesaron hace más de tres semanas, luego de la conclusión de una tregua y la apertura de negociaciones por intermedio de responsables chiítas. En Bagdad, un soldado norteamericano murió en un ataque contra su patrulla, anunció el ejército, lo que eleva a 627 el número de militares estadounidenses caídos en combate desde el inicio de la guerra en marzo de 2003. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje