Rumsfeld aprobó torturas a los prisioneros islámicos
Un memo fechado el 7 de febrero de 2002, firmado por el presidente George W. Bush, que indica que los combatientes Talibán y de la red Al Qaeda capturados en Afganistán no están amparados por la Convención de Ginebra, aunque aclara que deben ser tratados humanamente.
«Déjenme dejar bien clara la posición de mi gobierno y de nuestro país. No aprobamos la tortura. Nunca ordené la tortura. Nunca ordenaré la tortura», dijo Bush en la Casa Blanca, antes de divulgar los documentos. «Los valores de este país son tales que la tortura no es parte de nuestra alma y nuestro ser», agregó. Bush afirmó que el primer ministró húngaro, Peter Medgyessy, de visita en Washington «mencionó la situación en Abu Ghraib. Le aseguré que esos soldados no representan lo que piensan los estadounidenses. También le aseguré que, a diferencia de una sociedad comandada por un tirano, el mundo verá un juicio abierto, justo, para aquellos acusados de violar la ley militar estadounidense», dijo Bush. Un oficial estadounidense indicó que otros memos muestran cómo el secretario de Defensa estadounidense rechazó una solicitud de comandantes militares, a fines de 2002, para utilizar técnicas violentas. Por ejemplo, para utilizar toallas mojadas o agua para provocar la sensación de asfixia en los detenidos.
La única técnica autorizada por Rumsfeld fue la que permite «contacto físico moderado sin herida», dijo el oficial militar que pidió no ser identificado, a la AFP. Otras técnicas propuestas a Rumsfeld y rechazadas por éste, incluían utilizar escenarios armados para «convencer a los detenidos que enfrentarían una muerte inminente o consecuencias dolorosas para él y su familia» y la «exposición a temperaturas o agua fría bajo control médico», agregó la fuente.
«Hay un deseo de demostrar la evolución de las técnicas, principalmente en relación a Guantánamo, para mostrar cómo evolucionaron esas estrategias con el correr del tiempo, para mostrar cómo funcionó el proceso, cuáles fueron los documentos reales», indicó.
El gobierno estadounidense empezó a ser presionado para que revele los memorandos, luego que los abogados del gobierno argumentaron que Bush no estaba limitado por los tratados que prohíben el uso de la tortura.
Los comandantes militares en Guantánamo solicitaron las técnicas más agresivas «categoría tres» para hacer confesar al prisionero sospechoso de ser el vigésimo secuestrador de los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos, quien se resistía al interrogatorio, dijo el funcionario de Defensa. «Las técnicas en esta categoría pueden ser utilizadas solamente presentando una petición a través del director de la Instalación Conjunta de Interrogatorio para que sea aprobado por el comandante general, con la apropiada revisión legal e información al comandante del Comando Sur», indica uno de los memorandos que solicita estas técnicas más agresivas. *
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