Banderas a media asta por la muerte de Ronald Reagan
Estados Unidos amaneció ayer con banderas a media asta, mientras se organizan los detalles para el funeral de Estado del ex presidente Ronald Reagan (1981-1989), que tendrá lugar el viernes próximo en Washington.
El presidente George W. Bush ordenó la colocación de la bandera a media asta en todos los edificios estadounidenses para los próximos 30 días, luego de que el sábado la familia de Reagan comunicara la noticia del deceso.
Estados Unidos comenzó hoy a rendir homenaje al ex mandatario fallecido ayer a los 93 años de edad y a su herencia política, celebrando sus logros, como su contribución a la caída del Muro de Berlín y de la Unión Soviética, mientras se prepara el solemne funeral previsto en la capital norteamericana.
El último funeral presidencial en Washington fue el de Lyndon Johnson en 1973, ya que el de Richard Nixon se había llevado a cabo en 1994 en California, en Yorba Linda.
Montañas de flores se acumularon frente a la residencia de Bel Air, en Los Angeles, donde el ex actor discreto de Hollywood devenido presidente murió tras una década de desconocer a su familia, pues padecía del mal de Alzheimer.
Los canales de televisión dedicaron hoy un gran espacio a difundir las imágenes más significativas de su presidencia, como el atentado que sufrió en 1981 o la exhortación a Mijail Gorbachov a derribar el muro de Berlín, mientras que los diarios recordaron su contribución a la historia del país.
«Fue la figura política más importante estadounidense desde la época de Franklin Delano Roosevelt -según escribió hoy el diario Washington Post- Reagan fue el campeón de los vendedores del ‘sueño americano'».
Los restos del 40 presidente de Estados Unidos serán expuestos el lunes y martes próximos en la Reagan Presidential Library, en Simi Valley, California, y se espera que miles de personas desfilen delante del féretro.
El miércoles los restos del ex presidente republicano serán trasladados a Washington, a la rotonda del Capitolio, el edificio principal del Congreso.
El viernes será el turno de la procesión solemne a la National Cathedral de Washington, la iglesia de las grandes ceremonias, donde se realizará el rito fúnebre, y en la cual se esperan los jefes de estado y gobierno de todo el mundo.
Los restos de Reagan serán luego trasladados nuevamente a California para una ceremonia fúnebre privada y su sepultura en el jardín de la Presidential Library. *
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