Los sunnitas afirman que los bombardeos de EEUU dejaron 600 muertos

Falluja sigue bajo fuego

Muchas personas, sobre todo mujeres, «fueron alcanzadas por un solo proyectil. Se trata de una evidente voluntad de matar», dijo a ANSA el dirigente de la Alianza Nacional Iraquí (ANI), el imán sunnita Abdel Jabbar Al Kubaisi.

En los bombardeos del martes por la noche, según Kubaisi, hubo 638 muertos. El régimen de ocupación no ofreció un recuento de víctimas del bombardeo.

«Lo que es grave –siguió– es que no se trata solamente de caídos bajo las bombas. Muchos cadáveres, sobre todo de mujeres, se deben al impacto de un solo proyectil. Se trata, por lo tanto, no de accidentes sino de la evidente voluntad de matar».

Kubaisi agregó que «es casi imposible llegar al hospital» y que Falluja, ubicada 50 kilómetros al oeste de Bagdad, está «sin agua, sin medicamentos y combustible para los generadores de corriente».

En 2002, Kubaisi intentó mediante el diálogo con el Partido Baaz de Saddam Hussein una apertura política y un proceso de democratización.

Los combates entre la guerrilla de los sunnitas –rama del islam minoritaria en Irak– y los marines estadounidenses en Falluja continuaron ayer, mientras que el presidente George W. Bush defendió el bombardeo: «Haremos todo lo posible para hacer más segura a la ciudad», anunció.

Las cadenas televisivas árabes mostraron enfrentamientos y columnas de humo en el barrio de Golán, norte de Falluja, y otros aledaños.

«Las operaciones siguen en curso contra los insurgentes», dijo una fuente militar estadounidenses en Bagdad, sin dar detalles sobre muertos. En Falluja los marines destruyeron con helicópteros de combate cargas de municiones que la resistencia transportaba por la ciudad.

Las fuerzas estadounidenses rodean Falluja desde el 5 de abril, luego del asesinato y descuartizamiento de cuatro guardaespaldas estadounidenses perpetrado por una turba enfurecida.

El general Mark Kimmitt, vicejefe de operaciones militares en Irak, dijo que dos soldados de la coalición murieron en acción en Swairah, sur de Bagdad, y otro en el norte. Kimmit no precisó la nacionalidad de los soldados pero el gobierno de Ucrania informó que uno de sus hombres había muerto en la zona sur de la capital.

Cinco policías iraquíes murieron en una emboscada de la resistencia en la norteña Mossul.

En Falluja, los marines informaron en un comunicado que fue atacado un depósito de municiones donde se refugiaron los rebeldes.

En ese marco, el cese del fuego firmado el lunes aparece como letra muerta. Desde entonces, los marines interrumpieron la avanzada hacia el centro de la ciudad denunciando que los rebeldes no cumplieron en entregar las armas pesadas, supuestamente uno de los puntos de la tregua.

Según fuentes políticas sunnitas iraquíes, la situación es cada vez más difícil porque cuando algunos dirigentes negocian la tregua, esta es rechazada por otros grupos de combatientes que no la respetan.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados denunció que la situación en Falluja obstaculiza el envío de ayuda a la población.

La organización dijo haber distribuido ayuda a miles de personas que huyeron de Falluja, pero la actividad es muy difícil ya que hay peligro constante por los secuestros y combates.

La jornada de ayer marca también el cumpleaños número 67 de Saddam Hussein, prisionero en un lugar no revelado por Estados Unidos desde el 13 de diciembre. Si bien no se informó de actos a favor de Saddam, en la norteña Mossul manifestantes marcharon contra la idea de la adopción de una nueva bandera para Irak. La intención de los manifestantes es defender la bandera negra, blanca y roja con la inscripción en árabe «Alá es el más Grande» (Allah al Akbar) escrita con la letra de Saddam tras la primera Guerra del Golfo Pérsico, en 1991. *

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