"Sobrevivientes" se comen las ratas
Algunos náufragos obligados a alimentarse con ratas para sobrevivir en una isla desierta desencadenaron la indignación de los animalistas.
Los activistas del PETA (People for the Ethical Treatment of Animals) organizaron ayer en Nueva York una manifestación de protesta frente a la sede de CBS, la red televisiva que convenció a 16 personas de vivir en condiciones primitivas sobre un islote de Malasia, filmando sus desgracias.
El programa está batiendo récords de audiencia en la televisión norteamericana. Pero las crueldades infligidas por los 16 náufragos a los animales de la isla, con el objetivo de sobrevivir, horrorizaron a los animalistas.
Dejados en la isla con una cantidad mínima de alimento los 16 Robinsones tuvieron que arreglarse solos. Después de intentar en vano capturar peces con trampas y lanzas artesanales, algunos de los aventureros se fijaron en las ratas que abundan en la isla.
Después de matar a bastonazos a algunos roedores, les cortaron la cabeza y las patas, les quitaron la piel y asaron sobre el fuego. Tres de los náufragos probaron la carne, a la que hallaron «deliciosa, semejante a la del pollo».
Otro grupo de participantes en la aventura consiguió capturar en el mar algunas rayas jóvenes. «Estos son actos de abuso hacia los animales de la isla –observó un vocero del PETA–. Si estas acciones fueran cometidas en Estados Unidos, se darían las condiciones para una incriminación por crueldad hacia los animales».
Pero los responsables del programa rechazaron las acusaciones. «Nuestros espectadores comprenden muy bien que cazar y pescar para alimentarse constituyen acciones legítimas desde los comienzos de la humanidad», dijeron.
Los náufragos habían sido advertidos por la CBS de no dañar la fauna local del islote de Palau Tiga, compuesta sobre todo de lagartos, monos y serpientes.
El programa, grabado en la isla hace algunas semanas y transmitido ahora en 13 capítulos de la CBS, prevé la eliminación progresiva de los 16 participantes, a través de la competencia y el voto de los compañeros de aventura. El último que quede ganará un millón de dólares.
El aspecto sádico del programa desencadenó polémicas. En una de las competencias los náufragos tuvieron que comer insectos vivos para evitar ser eliminados.
El éxito sorprendente de la transmisión indujo a la CBS a preparar ya una segunda serie. Esta vez, los competidores serán abandonados en el desierto australiano.
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