El Papa pide "enfrentarse al terrorismo" y superar todas las guerras
El papa Juan Pablo II pidió ayer domingo en su tradicional mensaje de Pascua que la «humanidad encuentre la valentía» de «enfrentarse al inhumano y por desgracia extendido fenómeno del terrorismo» e hizo un llamado para que se «acelere» la solución de sangrientos conflictos en Africa, Irak y Tierra Santa.
El pedido del Papa fue pronunciado ante unos 100.000 peregrinos provenientes de numerosos países del mundo que asistían a la solemne misa de Pascua en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, decorada con flores y tulipanes de todos los colores.
«En este día de tu triunfo sobre la muerte, que la humanidad encuentre en ti, Señor, la valentía de oponerse de manera solidaria a tantos males que nos afligen», clamó el jefe de la iglesia católica.
«Que encuentre, en particular, la fuerza para oponerse al inhumano y por desgracia extendido, fenómeno del terrorismo, que niega la vida y vuelve perturbada e insegura la existencia cotidiana de tanta gente trabajadora y pacífica», dijo.
«Que tu sabiduría ilumine a los hombres de buena voluntad y el compromiso inevitable contra esa plaga», agregó el anciano pontífice.
El llamado del anciano Papa contra el terrorismo fue hecho al término de una Semana Santa marcada por excepcionales medidas de seguridad por el temor de atentados como los perpetrados el 11 de marzo en España.
Miles de fieles se congregaron durante la madrugada en la plaza para poder acceder a tiempo a la misa debido a que todo asistente fue sometido al detector de metales.
El pontífice, con voz quebrada, admitió en su discurso que «estamos turbados por tantas sombras que nos amenazan» y que la humanidad entera necesita un mensaje de «esperanza que no defraude».
En su mensaje el Papa invocó el «consuelo» para los «familiares de las numerosas víctimas de la violencia» y pidió el compromiso de las institucionales nacionales e internacionales para que «se acelere la superación» de tantas guerras y conflictos.
«Que la acción de las instituciones nacionales e internacionales, aceleren la superación de las dificultades actuales y favorezca el progreso hacia una organización más ordenada y pacífica del mundo», clamó el anciano Papa.
«Que se confirme y consolide la actividad de los responsables para lograr una solución satisfactoria de los conflictos que perduran ensangrentando algunas regiones de Africa, Irak y Tierra Santa», dijo.
Juan Pablo II invitó a toda la humanidad, «hombres y mujeres de buena voluntad» para que «la tentación de la venganza abra paso a la valentía del perdón, que la cultura de la vida y del amor haga vana la lógica de la muerte».
En su mensaje, transmitido en directo a 53 países del mundo, el pontífice recordó que el hombre tiene la responsabilidad de construir su futuro. «Si nuestro futuro es único, es un compromiso y un deber de todos construirlo con paciente y solícita clarividencia», aseguró el Papa, poco antes de impartir la célebre bendición «urbi et orbi», a la ciudad y al mundo.
El jefe de la iglesia católica, que aparecía cansado tras varios días de celebraciones, invitó a «cuantos se sienten hijos de Abraham», cristianos, judíos y musulmanes, a «descubrir la fraternidad que los une» y construir «proyectos de cooperación y paz».
Igualmente, Juan Pablo II clamó al Señor para que ayude a sus hijos a «trabajar sin cesar para que venga ese mundo más justo y solidario». Al término de su mensaje, el Papa, que en mayo cumple 84 años y sufre la enfermedad de Parkinson, deseó «felices Pascuas» en 62 lenguas, entre ellas español, interrumpida por largas ovaciones y en chino, japonés, suhaili, mongol, maori, hebreo, arameo, eritreo, kirundi, kinyarwanda, tamil, bengalí, birmano y urdu, entre otras. *
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