Estrés perjudica a trabajadores y a empresas

Un estudio realizado por investigadores del National Institute for Psychological de Estocolmo advirtió que las empresas en períodos de crecimiento sostenido someten a su personal a situaciones de exigencia y estrés que generan enfermedades, con riesgo de pérdidas considerables.

La investigación muestra a los empleadores de una manera poco halagüeña, pues verifica que las firmas con crecimiento más rápido exponen a sus empleados al riesgo de enfermedades en un nivel superior a las que llevan un crecimiento moderado.

Por estudios anteriores era ya conocido que en el caso de empresas que se hallan al borde de la bancarrota y están obligadas a despedir personal, la incidencia de las enfermedades cardiovasculares e infartos debidos a desilusiones y estrés es decididamente mayor al promedio.

Esta es la primera vez que una investigación demuestra que trabajar para una empresa de éxito meteórico puede ser nocivo para la salud.

El trabajo de los investigadores de Estocolmo tuvo un alcance considerable, pues tomó como base una muestra de 24.000 personas que trabajan en diversas empresas públicas y privadas suecas.

De los resultados surgió que en las empresas que crecen rápidamente -más de 18 por ciento al año- la incidencia de las internaciones en hospitales, con largos períodos de enfermedad (más de 90 días) entre los empleados, fueron notablemente mayores.

«El hecho de que los efectos que una fuerte expansión puede tener sobre la salud sean negativos es más bien sorprendente, dado que la expansión está normalmente ligada a una mayor seguridad y a un contexto positivo y de éxito, que debería aumentar la buena salud», enfatizó el profesor Hugo Westerlund, que condujo el estudio.

Asimismo -explicó el investigador- las empresas que crecen y cambian rápidamente pueden tener más dificultades en reunir un número suficiente de personal calificado y sufrir una estructura de organización poco estable.

Un gran volumen de trabajo, organización confusa y modificaciones constantes están entre los factores principales que contribuyen al estrés y a otras enfermedades de los empleados.Los estudiosos precisaron que la investigación demostró que el mundo moderno del trabajo puede tornarse un ambiente cruel y sin escrúpulos, donde los empleadores están obsesionados por los beneficios y no se preocupan mínimamente por el bienestar de sus empleados. «La reestructuración de las grandes sociedades podrá parecer un aspecto positivo, sobre todo a los ojos de los inversores, pero evidentemente los empleados pagan el precio con un estado de ansiedad perenne y la caída del sentido de la lealtad, mientras la voluntad se consume en un ambiente de trabajo caótico». *

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