Brasil sospecha que EEUU quiere su tecnología de uranio enriquecido

Brasil sospecha que Estados Unidos intenta espiar su tecnología de enriquecimiento del uranio y que por esa razón Washington insiste en que los brasileños acepten inspecciones más minuciosas de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), aseguró ayer lunes la prensa local.

El diario O Estado de São Paulo afirmó ayer lunes que «técnicos del gobierno brasileño» consideran que las inspecciones de la AIEA podrían convertirse en «un tipo de espionaje científico».

Para estos, la insistencia de Estados Unidos denota «el deseo de ciertos sectores estadounidenses de absorber la tecnología desarrollada en Brasil», que este país considera más avanzada y menos onerosa.

«Nada podría garantizar» que el resultado de una inspección más detallada en el proceso de ultracentrifugado utilizado para obtener uranio enriquecido en Brasil «será guardado en secreto», destacan los técnicos.

Estados Unidos buscaría también mayor consistencia en su rechazo a reducir su arsenal nuclear, ante la próxima conferencia del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) de 2005, dijeron los técnicos a O Estado.

Washington estaría «creando un ambiente internacional para justificar el hecho de no haber cumplido con sus metas de desarme», señala el rotativo.

El domingo el diario Washington Post indicó que el gobierno brasileño rechazó que inspectores de la ONU examinen una instalación destinada al enriquecimiento del uranio, en construcción cerca de Rio de Janeiro, como medida para proteger su tecnología.

El rotativo estadounidense sostenía además que la AIEA y Brasil se encontraban en un impasse sobre las inspecciones y que el proyecto brasileño crea un dilema para el presidente George W. Bush, que reclama restricciones más rígidas al enriquecimiento del uranio, para evitar la diseminación de armas nucleares.

O Estado subraya que el ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Eduardo dos Campos, indicó que Brasil ha desarrollado una tecnología que es «la primera del mundo» y que «no puede ser ofrecida gratuitamente».

«Brasil es una nación pacifista que respeta integralmente los objetivos del TNP. En la conferencia de 2005, vamos a ver quienes han respetado los objetivos y quienes no», dijo Campos, precisando que ese tratado de no proliferación nuclear le da derecho a Brasil a desarrollar tecnología para el uso pacífico del uranio enriquecido.

El ministro había calificado el domingo de «inaceptables» las informaciones publicadas en el Washington Post, recordando que el proyecto nuclear brasileño se destina a «un uso exclusivamente pacífico». Brasil anunció en octubre que comenzará a producir industrialmente este año uranio levemente enriquecido para alimentar sus dos centrales nucleares. Este proceso, que era el único que le faltaba a Brasil para dominar el ciclo completo del uranio que pocas naciones dominan, consiste en su concentración por encima de los niveles de 0,7% en que se encuentra en la naturaleza.

Para su uso en las centrales nucleares o en reactores, el nivel de enriquecimiento no pasaría 5%, hasta un máximo de 20%, mientras que para la fabricación de una bomba debe superar el 90%, según expertos brasileños. En diciembre el Ministerio de Ciencia y Tecnología rebatió un artículo publicado por The New York Times, en el que se aseguraba que Brasil «se resiste» a dejar ingresar inspecciones. El ministerio indicó que autorizará las inspecciones si se respetan sus intereses tecnológicos y comerciales. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje