Paraguay: corrupción salpica a ex presidente, que puede ir a prisión
Analistas locales opinaron que la condena dictada antenoche por un tribunal de sentencia «abre el camino para una posible medida similar» contra González Macchi, salpicado por el caso.
La Justicia ventiló un episodio de desvío de 16 millones de dólares de los bancos privados Oriental y Unión, intervenidos por el gobierno, a una cuenta privada de alto rendimiento en Estados Unidos.
Esa suma de dinero hasta ahora no pudo ser recuperada por el Estado paraguayo.
La condena más elevada recayó sobre Julio González Ugarte, un ex influyente director del Banco Central de Paraguay, quien deberá purgar diez años de cárcel, mientras el ex superintendente de bancos Carlos Pecci fue sentenciado a ocho años.
Dos ex gestores de la operación, Juan Rodríguez y Ramón Guillén, pasarán siete años de prisión y la ex liquidadora de uno de los bancos, Valeria Ortiz, cuatro.
El ex presidente González Macchi, bajo cuya administración se produjo el desvío de fondos, está procesado en este caso en caracter de instigador.
En su caso, aún no hubo sentencia pues su figura quedó involucrada y formalmente incriminada tras dejar la presidencia, en agosto del año pasado, cuando perdió los fueros especiales que lo protegían.
El juez Roque Orrego, presidente del tribunal que emitió la sentencia, explicó: «debemos realmente poner una barrera a la arbitrariedad de aquellos que piensan que pueden actuar más allá de la ley».
Durante los gobiernos de González Macchi y Juan Carlos Wasmosy, Paraguay invariablemente figuró en los primeros tres o cuatro lugares en el ranking anual de corrupción que publica la organización Transparencia Internacional.
«Creo que a partir de hoy empezamos a tener una nueva historia en la justicia de Paraguay», expresó el fiscal general del estado, Oscar Latorre.
Abogados y funcionarios judiciales que prefirieron mantener sus nombres en reserva opinaron que el cargo de «instigador» que pesa sobre González Macchi tiene el mismo carácter gravoso que el de los autores materiales.
Así, interpretaron que las sentencias dictadas anoche se insinúan como un indicativo de lo que corre el riesgo de recaer sobre el ex presidente.
Por lo pronto, González Machi tiene prohibición de salir del país, como consecuencia de su situación judicial en ese caso.
Las condenas contra los ex funcionarios, un hecho poco habitual en casos de corrupción, aún no están firmes y, de hecho, los abogados de los involucrados ya anticiparon que las apelarán ante tribunales de alzada.
Otro ex presidente, Juan Carlos Wasmosy (1993/1998), fue condenado recientemente a una pena de cuatro años de cárcel por autorizar un millonario auxilio estatal a un banco privado que ya estaba en quiebra, pero la sentencia también está en instancia de apelación.
El fallo fue interpretado por abogados locales como una señal de «nuevos vientos», prometidos por el actual presidente, Nicanor Duarte Frutos, al asumir el poder en agosto pasado.
«Vamos a pulverizar la Corte Suprema», prometió Duarte Frutos a poco de asumir, y desde entonces -por renuncias o juicio político- seis de los nueve miembros del alto tribunal salieron de sus cargos. *
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