Tras los atentados que dejaron 202 muertos en Madrid

Maraña de Al Qaeda: un desafío para los servicios de información europeos

Para Europa, esta labor es prioritaria después de que la investigación de los atentados del 11 de marzo en Madrid, que han dejado 202 muertos, se ha centrado en la pista de los radicales islamitas marroquíes residentes en España.

Los atentados han sido reinvidicados en un video por un desconocido que se presentó como el portavoz militar de Al Qaeda en Europa.

Varios grupos islamistas radicales han sido identificados en diferentes países europeos. Pero, según los servicios secretos citados por la prensa, su papel se ha limitado hasta ahora a servir de retaguardia «logística y apoyo financiero» a los terroristas que operan fuera de territorio europeo.

Los atentados de Madrid han puesto de manifiesto, para los europeos, la necesidad de establecer una estructura de cooperación en el campo de los servicios secretos que puedan prevenir nuevos ataques terroristas.

Según el diario El Mundo, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos que habrían sido preparados en España, unos 17 grupos islamistas radicales han sido identificados en España, de ellos tres procedentes de Marruecos y calificados como «muy peligrosos».

Entre estos últimos figuran según el diario, el Grupo Islámico Armado (GIA) argelino, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) y el Grupo Islamista Combatiente Marroquí (GICM).

En 2003, la justicia española inculpó a 33 personas por «pertenecer a la organización terrorista Al Qaeda», de ellos 10 relacionados con los atentados del 11 de setiembre.

Según el juez español Baltasar Garzón, instructor del caso, la célula desmantelada habría participado en la preparación de los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York y del Pentágono durante un viaje a España, en julio de 2001, del supuesto jefe del grupo de los piratas del aire Mohammed Atta.

Para la prensa española, la mayoría de los diez detenidos en los atentados de Madrid (siete marroquíes, dos indios y un español) son sospechosos de pertenecer a uno de estos tres grupos peligrosos: el GICM.

El principal sospechoso, Jamal Zugam, conoce al presunto jefe de la célula de Al Qaeda en España desmantelada en 2001, Imad Eddin Barakat Yarkas, alias Abu Dahdah.

Por su parte, el diario marroquí, al-Ahdath al-Maghribia, afirma, citando a una fuente de los servicios de información marroquíes, que los atentados de Madrid habrían sido obra de células del GSPC y del Frente Islámico de Salvación (FIS, disuelto).

Las policías europeas han comenzado a buscar los vínculos entre los presuntos autores de los atentados de Madrid y los islamitas radicales albergados en sus territorios.

El jefe de Scotland Yard, sir John Stevens, declaró al tabloide londinense Daily Mail que hay fuertes sospechas de que existan lazos con Londres.

«Creemos que lo que ha ocurrido en Madrid tiene relación con Londres», declaró.

Según la prensa británica, Jamal Zugam habría tenido vínculos con Abu Qatada, presunto jefe de un grupo de la red terrorista Al Qaeda en Europa y actualmente detenido en Gran Bretaña.

En Gran Bretaña también vive Mohammed al-Gerbuzi, sospechoso de ser uno de los jefes del GICM, supuestamente relacionado con los atentados de Madrid.

Al Gerbuzi ha logrado escapar a varias demandas de extradición de las autoridades marroquíes por su supuesto papel en los cinco atentados suicida de Casablanca que el 16 de mayo de 2003 causaron la muerte a 45 personas, de ellas 12 kamikazes. *

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