Taiwan: intentaron asesinar al presidente y a su vice
El presidente, dado de alta después de algunas horas de asistencia en el hospital, compareció ante la televisión para afirmar que se encontraba en buen estado.
«Mañana es el día de las elecciones, vayan a las urnas y expresen su opinión», dijo Chen, quien tenía una venda en la muñeca. El presidente pidió a la población que «no se preocupe, activamos los mecanismos de seguridad nacional y la seguridad de Taiwan no corre riesgos».
La comisión electoral de Taiwan confirmó que mañana se votará como estaba previsto. Entretanto, en la Bolsa el dólar de Taiwán sufrió una baja del 0,2 por ciento.
Según testigos, Chen y Lu estaban viajando en un automóvil descubierto y saludando a la multitud en la ciudad de Tainan, en el sur de la isla.
Algunos petardos estallaron frente al vehículo, cubriendo el ruido del disparo (o los disparos, ya que los autores del atentados pueden haber sido dos, según se sospecha). No hubo arrestos, aunque la policía ofreció una recompensa equivalente a 90.000 dólares a quien aporte datos para resolver el caso.
El mandatario fue herido en el estómago, aparentemente por el roce de una bala, y recibió 14 puntos de sutura. Los disparos fueron lanzados por una pistola común de arriba hacia abajo, lo que confirma –según los investigadores– que los autores del atentado estaban entre la multitud que saludaba al presidente.
Todas las actividades de la campaña electoral fueron suspendidas y el jefe de la oposición y rival de Chen en las elecciones de mañana, el líder nacionalista Lien Chan, saludó al presidente y pidió que los responsables sean identificados «inmediatamente».
Entretanto, en la capital y en el resto de Taiwan reina la calma, aunque las reuniones electorales fueron suspendidas por temor a que los más fervientes partidarios de Chen desencadenen una reacción violenta.
La sede de Taipei del DPP, el partido de Chen, está llena de gente –en su mayoría jóvenes– que enarbolan las banderas verdes de la agrupación y exhiben retratos de Chen y Lu.
«Esto significa que Chen ganó las elecciones», dijo a ANSA en un primer comentario sobre el atentado Wu’er Kaixi, el disidente chino que desde hace seis años vive en el exilio en Taiwan y es considerado cercano al presidente.
Aunque algunos creen que es muy tarde para que los electores cambien su voto, Kaixi está seguro de que Chen ganará: «No hay que olvidar –dijo– que (según los sondeos) hay un 20 por ciento de indecisos, y muchos de éstos eran partidarios de Chen decepcionados por los escasos resultados que consiguió en los cuatro años pasados».
Junto con las elecciones, se realizará mañana también un referéndum querido por el propio Chen, considerado por Pekín como «una peligrosa provocación».
China reaccionó a las ocho horas del atentado, con un comunicado difundido por la agencia oficial Xinhua donde afirmó que «sigue con atención» la situación en Taiwan. *
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