El primer encuentro entre el presidente De la Rúa y su colega Bill Clinton

Luis Torres de la Llosa – Washington, AFP

El presidente argentino Fernando De la Rúa se entrevistó ayer martes en la Casa Blanca con su homólogo norteamericano, Bill Clinton, en una primera visita a Estados Unidos donde recibió el respaldo de los organismos financieros a su severo plan de ajuste, impugnado en la Argentina por movimientos populares de protesta.

De la Rúa arribó pasado el mediodía a la Casa Blanca y dialogó extensamente con Clinton en el Despacho Oval, antes de un almuerzo de trabajo junto a los miembros de los respectivos gabinetes.

Según el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart, los temas en la agenda fueron «cooperación en operaciones de mantenimiento de la paz, promoción de los derechos humanos y democracia, apertura de mercados y reformas económicas para la expansión del comercio, incluyendo el Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA)».

Horas antes, De la Rúa desayunó con el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Koehler, el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias, en la residencia Blair House, donde se hospeda desde el lunes.

«Hay una sensación de optimismo de parte del FMI respecto al crecimiento de Argentina, y eso fue lo que transmitió el director gerente» del fondo, dijo Iglesias a la prensa.

Según Iglesias, «hay una Argentina muy unida, con un ajuste muy severo, pero al mismo tiempo con expectativas muy claras de crecimiento y un compromiso que recibieron de los tres organismos de que vamos a apoyar este proceso para que la inversión aumente rápidamente y el país pueda empezar a cosechar los beneficios de este crecimiento».

El plan de austeridad incluye la reducción de los salarios de entre el 12 y 15% de unos 140.000 empleados públicos. Una huelga general, la segunda durante los seis primeros meses de gobierno de De la Rúa, paralizó al país el viernes pasado, con una adhesión del 90%, según los sindicatos.

«Los ajustes que acaba de hacer la Argentina son muy severos, muy dolorosos socialmente, pero eran el punto de partida para poder fortalecer los equilibrios que permitan construir sobre ello un crecimiento sano», afirmó Iglesias.

En declaraciones a la prensa, De la Rúa enfatizó que el programa económico no fue impuesto por el FMI. «Quiero ser claro sobre esto», dijo el presidente.

«El programa en marcha para la recuperación económica de Argentina fue elaborado y puesto en vigencia por el gobierno argentino», con el apoyo de un crédito contingente de 7 mil millones de dólares del FMI.

«En nuestro país hay una conciencia general de reducir el déficit, mejorar la administración pública, llevar adelante políticas sociales que mitiguen situaciones críticas e iniciar un proceso de expansión y recuperación de la economía», dijo.

En Nueva York, primera etapa de su visita, De la Rúa aseguró el lunes ante la comunidad financiera que mantendrá el sistema de paridad que rige en Argentina desde 1991 de «modo firme y persistente», y calificó este esquema de «fundamental» para mantener el crecimiento de su país.

Su ministro de Economía, José Luis Machinea, reconoció el mismo día que Argentina va a crecer sólo un 3,5% este año, en vez del 4% previsto, y que probablemente seguirá aumentando el desempleo.

Lockhart confirmó la firma de tres acuerdos durante la visita a Washington: uno de lucha contra la corrupción, otro de cooperación satelital con la Agencia espacial norteamericana (NASA) y uno sobre parques nacionales.

Tras la reunión en el despacho Oval, las delegaciones se trasladaron al sector residencial de la Casa Blanca para un almuerzo en honor del presidente argentino.

Un periodista de la televisión argentina que acompañaba a de la Rúa intentó regalar a Clinton una camiseta de la selección argentina de fútbol, gesto que el mandatario estadounidense agradeció de lejos con un saludo.

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