Campaña despareja: el presidente de EEUU cuenta con U$S 104 millones y su oponente con U$S 2,4 millones

Bush y Kerry emprenden maratón de 8 meses por la Casa Blanca

Bush, por ahora, no ha dejado traslucir en público sus sentimientos con respecto a la campaña previa a los comicios del 2 de noviembre. Kerry, en cambio, evocó esta semana «los largos meses de esfuerzos y desafíos» que le esperan.

«No nos hacemos ilusiones con respecto a la máquina de ataque republicana y lo que nuestros oponentes han hecho en el pasado y lo que podrían intentar en el futuro», afirmó.

En esta carrera, el aliento y la resistencia contarán tanto como la capacidad de eludir los codazos y arenas movedizas con los que los estrategas de sus rivales intentarán descarrilarlos.

Desde la largada, Kerry, deportivo y atlético a sus 60 años, encara con agresividad a Bush, un adepto al jogging de 57 años.

El presidente se encuentra en una situación delicada de acuerdo a las últimas encuestas, según las cuales perdería ante el senador por el Estado de Massachusetts.

Desde hace meses viene siendo atacado por los demócratas, que citan las dificultades de la economía, la escasa creación de empleos, las bajas en Irak y las nunca encontradas armas de destrucción masiva que el presidente citaba para justificar la guerra.

Y a eso se suma que la campaña publicitaria lanzada el jueves en unos quince estados considerados difíciles por los republicanos comenzó con un traspié: las familias de las víctimas de los atentados del 11 de setiembre de 2001 protestaron por el uso de imágenes de la tragedia en los avisos.

Sin embargo, Bush cuenta con un botín electoral de 104 millones de dólares que lo ayudará a recuperar el aliento si flaquea ante su rival.

Kerry, en cambio, no tiene más que 2,4 millones de dólares, aunque ha captado la atención del electorado durante las primarias demócratas, que le dieron la victoria en 27 de 30 Estados, allanándole el camino hacia la convención partidaria que lo proclamará oficialmente candidato en julio.

«Es completamente inusual tener una campaña por la presidencia tan larga», afirmó el politólogo Richard Semiatin, de la Universidad Americana de Washington.

Eso se debe, según explicó a la AFP, a que «el equipo de Bush tiene dinero y no quiere esperar para mostrarle a la opinión pública una imagen positiva de su candidato» que contrarreste las críticas demócratas.

Pero una salida tan anticipada conlleva riesgos. «Bien podría ocurrir que la gente se harte de todo este asunto mucho antes de que llegue noviembre», afirmó Tim Bledsoe, de la Universidad de Michigan. *

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