Dueño de la JBS: «Temer es el jefe de la organización criminal más peligrosa del país»

El empresario Joesley Bastista acusó a Michel Temer de ser "el jefe de la organización criminal más peligrosa del país", y aseguró que quienes forman parte de esa banda "si no están detenidos, están en el Gobierno". Temer por su parte atribuyó las acusaciones del dueño de JBS a un negocio que su Gobierno le frustró, denunció que Batista encubre a sus verdaderos socios y anunció que lo demandará.

Dueño de la JBS: "Temer es el jefe de la organización criminal más peligrosa del país". Foto: Wikicommons
Dueño de la JBS: «Temer es el jefe de la organización criminal más peligrosa del país». Foto: Wikicommons

El dueño del frigorífico JBS, Joesley Batista sigue complicando a Michel Temer y tras su llegada al país declaró conocer bien al gobernante , con quien asegura negoció durante años el pago de sobornos y otros negocios clandestinos.

“Temer es el jefe de la organización criminal más peligrosa de Brasil” afirmó Batista en una extensa entrevista a Época, una revista del grupo Globo.

“Esa banda es muy peligrosa, nunca tuve coraje de pelear con ellos (..) por otro lado si uno baja la guardia ellos no tienen límites” aseguró.

Batista fue quien desencadenó la crisis política a mediados de mayo al poner a disposición de la justicia la grabación de una conversación fuera de agenda con Temer, en la que el mandatario parece dar su aval para pagar por el silencio del expresidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, condenado a 15 años de prisión por casos de corrupción.

El empresario cárnico comprometió a Temer a través de una declaración premiada acordada con la justicia. Según Batista Temer dirigió una trama de corrupción en la que los legisladores presionaban a ejecutivos de alto perfil para obtener sobornos.

La referida “banda” incluye a los dos ministros más importantes del gabinete de Temer, Eliseu Padilha y Wellington Moreira Franco, aseguró Batista, así como al ex jefe de la cámara de Diputados Eduardo Cunha.

Padilha, Moreira Franco y Cunha pertenecen al Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), agrupación que Temer presidió durante más de 10 años, y que alcanzó la presidencia en mayo de 2016 de manera provisoria tras la suspensión de Dilma Rousseff y de manera definitiva en agosto de ese mismo año tras la destitución de la mandataria constitucional decretada por el Senado.

Batista advirtió que “Temer es el líder de una organización criminal de la cámara baja” y aseguró que de esa banda «los que no están detenidos están en el Gobierno y son muy peligrosos”.

En su primera entrevista desde que firmó un acuerdo con fiscales brasileños para cooperar con la justicia a cambio de una reducción de pena, Batista reiteró que Temer pidió dinero varias veces desde 2010.

«Desde que conocí a Temer, comenzó a pedirme dinero para financiar sus campañas. No tiene muchas ceremonias para tratar sobre ese asunto» del dinero, aseguró, y agregó que nunca tuvo «una relación de amistad» con Temer. «Siempre fue una relación institucional (…) Él me veía como un empresario que podía financiar sus campañas y organizar esquemas que darían lugar a sobornos», explicó.

Negación, contra-acusación y demanda

Tras la entrevista de Batista, el presidente Michel Temer negó las acusaciones realizadas por el empresario que lo señaló como el líder de una trama de corrupción en la que políticos pedían sobornos a altos ejecutivos, y adelantó que lo demandará por sus declaraciones.

A través de un extenso comunicado el despacho de Temer anunció que tomaría “todas las acciones apropiadas” contra Batista, y detalla que los abogados de Temer presentarán demandas civiles y criminales contra Batista a partir del lunes.

“El señor Joesley Batista es el bandido notable de mayor éxito en la historia brasileña. Consiguió enriquecerse con prácticas por las cuales no responderá y mantiene hoy su patrimonio en el exterior con el aval de la Justicia”, acusó Temer, quien ya había cuestionado a la Justicia de su país por permitir la libertad al empresario a cambio de sus declaraciones.

Para Temer son acusaciones infundadas las que el empresario realiza contra él a cambio de negociar un acuerdo de cooperación con la Fiscalía que le garantizó el perdón de todos sus crímenes, que sumarían «2.000 años de prisión», y salvar su fortuna.

Temer denunció además que Batista “les imputa a otros sus propios crímenes y preserva a sus reales socios”, al tiempo que atribuyó las acusaciones del dueño de JBS a un negocio que el Gobierno le frustró.

Según el mandatario la decisión de su Gobierno de impedir que Batista trasladara a Irlanda el domicilio fiscal del gigante cárnico JBS le causó millonarias pérdidas y le impidió evadir la Justicia brasileña.

«Era un excelente negocio para él, pero pésimo para el contribuyente brasileño. Por causa de esa decisión, la familia Batista tuvo sustanciales pérdidas en la bolsa de valores y seguía al alcance de las autoridades brasileñas. Tenían millones de razones para odiar al presidente y a su Gobierno», afirmó.

El comunicado también insinúa que Batista se enriqueció gracias a los negocios que le facilitó el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, contra el que ha hecho acusaciones menores. Según Temer, el grupo JBS obtuvo su primer crédito subsidiado del Gobierno de Lula en 2005 y esa «relación construida con gobiernos pasados» permitió que las ventas del grupo saltaran de 4.000 millones de reales (1.250 millones de dólares) en 2007 a 183.000 millones de reales (57.187 millones de dólares) en 2016.

«Los reales socios de su trayectoria de pillajes, los verdaderos contactos de su submundo, las conversaciones realmente comprometedoras con los sicarios que lo acompañaban, los grandes tentáculos de la organización criminal que ayudó a forjar quedan en segundo plano, estratégicamente protegidos», señaló el mandatario.

Renunciar «sería un gesto de grandeza»

Por su parte el expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2002) considero que Michel Temer debería renunciar y anticipar las elecciones generales de 2018 para dar salida a la crisis política que vive el país.

«O hay un gesto de grandeza por parte de quien legalmente tiene el poder pidiendo que se anticipen las elecciones generales o el poder se erosionará de tal forma que las calles pedirán romper la regla vigente exigiendo anticipar el voto», escribió el expresidente en un comunicado enviado al periódico local O Globo.

Cardoso es el presidente de honor del conservador Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la principal formación de la coalición de apoyo al Ejecutivo de Temer que recientemente reiteró su apoyo al mandatario no electo para poder implementar las reformas neoliberlaes impulsadas por su gobierno. Dentro del PSDB hay divisiones ya que hay quienes como Cardoso consideran que Temer debe salir, y quienes creen que debe continuar para poder concretar el ajuste que se inició.

«La coyuntura política de Brasil sufrió sacudidas fuertes y mi percepción también», confesó el exmandatario que antes consideraba inconstitucional adelantar las elecciones. Cardoso dijo que para él,, el PSDB debería alejarse de Temer.

«Si todo continúa como está con la deconstrucción continua de la autoridad, peor aún si hubiera intentos de obstaculizar las investigaciones en curso (en referencia a la Operación Lava Jato), no creo que el PSDB pueda continuar en el Gobierno», señaló.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje