"Estoy aquí Alá, respondiendo a tu llamado", repetían en coro los fieles

Casi dos millones de peregrinos musulmanes llegan a La Meca

Alrededor de 1,7 millones de fieles convergían este viernes hacia Mina, un valle árido cerca de La Meca (Arabia Saudita), en el primer día del peregrinaje anual musulmán.

«Estoy aquí Alá, respondiendo a tu llamado», repetían en coro los fieles cuando avanzaban, en multitud compacta, a pie o en autobuses, por el camino que va de La Meca a Mina, transformada en una verdadera ciudad de carpas a prueba de fuego.

Los fieles deben pasar el día en la meditación y la devoción y debían participar en la oración semanal del viernes, que coincide este año con la gran manifestación de Mina.

Los hombres van vestidos con dos piezas de tejido blanco sin costuras, que según la tradición simboliza el sudario, mientras que las mujeres van totalmente cubiertas, con excepción de la cara y las manos.

Más de mil cámaras de vigilancia fueron instaladas en las diferentes arterias en torno a los santos lugares para permitir a las fuerzas de seguridad seguir los movimientos de la multitud y, en caso de necesidad, poder intervenir, según las autoridades.

La procesión hacia Mina, un valle deshabitado rodeado de colinas áridas, se desarrollaba en medio de estrictas medidas de seguridad, organizadas por las autoridades sauditas para garantizar la protección de los peregrinos.

En la víspera, un enfrentamiento en Riad (a 700 km de La Meca, oeste) entre fuerzas de seguridad y elementos armados, terminó con la muerte de cinco miembros de las fuerzas de seguridad y del padre de un activista buscado por las autoridades.

El enfrentamiento se produjo cuando las fuerzas del orden buscaban a unos 20 sospechosos por sus presuntos vínculos con los atentados que provocaron 52 muertos en mayo y noviembre pasados en la capital saudita.

Un día después, siempre en la madrugada, los peregrinos convergerán hacia el monte Arafat. Luego permanecerán en la cima de esta colina para orar e implorar el perdón de Dios. La espera en la cumbre simboliza la espera del Juicio Final y es una de las etapas más importante del «hadj».

Los fieles volverán luego a Mina para el sacrificio de un cordero, marcando el «Aid al-Adha», la fiesta del Sacrificio, que recuerda el hecho por Abraham o Ibrahim, celebrado el domingo. *

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