Protesta en el Parlamento iraní
Por su parte, el Guía Supremo, el ayatolá Ali Khamenei, advirtió que si no se siguen los carriles legales, el mismo intervendrá para poner fin al que considera un hecho de fuerza.
Entretanto el presidente de la República, Mohammad Khatami, y el jefe del parlamento, Mehdi Karrubi, continúan una mediación con el Consejo de los Guardias de la Revolución Islámica, corte constitucional iraní, controlada por conservadores, para que reconsidere la decisión de excluir de las elecciones a algunos de los diputados que más lucharon por el proceso de reformas.
Entre ellos se encuentra Reza Khatami, hermano de Mohammad, que es vicepresidente de la asamblea.
En una carta al Consejo de los Guardias, ante el que presentó una apelación, Reza Khatami afirmó que tenía títulos para participar en las elecciones incluso «superiores» a los de muchos miembros del propio organismo conservador que decidió el rechazo.
El vicepresidente del Parlamento subrayó que había sido acusado de falta de fidelidad al Islam y a la República Islámica y afirmó que, si esto resultara mentira, quien lo ha utilizado en su contra «deberá» pagar un alto precio en esta y en la próxima vida. Ochenta y tres parlamentarios exactamente se ocuparon hoy en los corredores del palacio legislativo, despues de una similar protesta ocurrida ayer. Entre ellos, se encuentra el propio Reza Khatami, presidente de la comisión de derechos humanos, Hossein Ansari Rad, y el jefe de la comisión de Asuntos Exteriores y seguridad nacional, Mohsen Mirdamadi.
Este denunció el rechazo masivo como «un golpe de estado civil: «Eliminaron a ciertas personas en cada circunscripción con el fin de abrir el camino a sus candidatos preferidos», señaló.
Ayer el ayatolá Khamenei invitó a todos a la calma al encontrarse con el ministro de Interior y los gobernadores generales de las 28 provincias iraníes, la gran mayoría de los cuales había amenazado ayer con renunciar si el Consejo de los Guardias no modificaba sus decisiones.
Incluso el ministerio del Interior y los gobernadores, advirtió Khamenei, «deben actuar según la ley» y todos deben «abstenerse de actos que puedan crear tensiones».
Khamenei sostuvo que no era «el abogado ni de una ni de otra parte», y mucho menos «un árbitro» de la diputada.
«Cada una de las dos facciones dice que la otra ha violado las leyes, agregó, pero si el problema va más allá del proceso legal y avanza al punto en que se necesita una decisión del Guía, yo actuare, como lo he hecho en todos los casos similares en el pasado».
En la sentada de ayer en el parlamento participó tambien Ahmad Borqani, presidente del lado iraní de la comisión parlamentaria de amistad Irán-Italia.
Precisamente este grupo parlamentario está de visita en estos días está de visita en la República Islámica, encabezado por Luciano Violante, que hoy se encontró con Karrubi y el propio Khatami.
El ex presidente de la Cámara habló del «momento histórico» en el enfrentamiento entre el poder político «laico» y el poder religioso y dijo que había visto al presidente de la República y al del parlamento «determinados pero serenos» en la búsqueda de una solución a la pulseada.
Para saber cuáles serán los resultados, es necesario esperar los próximos días, cuando el Consejo de Guardias tome en consideración los recursos presentados por los candidatos que han sido excluidos. *
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