El mundo recibió el 2004 con festejos

Entre helicópteros sobrevolando y policías que se mezclaron con las multitudes en las principales ciudades, la gente celebró a lo grande la llegada de 2004. Así, Sydney fue seguida por Tokyo, Londres y Rio de Janeiro en una reacción en cadena de festejos.

El punto culminante fue en Nueva York, que vivió su gran fiesta en Times Square, vigilada por el más grande operativo de seguridad en toda su historia. Bajo alerta naranja (muy elevada) decretada en Estados Unidos, cientos de miles de personas se reunieron para observar el tradicional descenso de la bola de cristal, dejando «la preocupación para los profesionales» de la seguridad.

En todo el país se desplegaron equipos por aire, mar y tierra para responder a una eventual acción terrorista que nunca llegó.

Al tocar medianoche, Times Square se vio cubierta de confeti. «Mire esto. ¿Le parece que alguien siente miedo?», dijo Tanya Graydon, de Connecticut, una de los miles de nacionales y extranjeros que viajaron a Nueva York.

El único incidente en Estados Unidos fue la detención y abordaje por agentes federales de un avión de British Airways llegado al aeropuerto Dulles (Washington) a las 00H00 GMT, con 247 pasajeros y 17 tripulantes. Los pasajeros fueron interrogados por agentes federales, según The Washington Post. Los fiscales «estaban interesados en hablar» con algunos pasajeros, dijo el FBI.

En Londres 100.000 personas se reunieron en Trafalgar Square y frente al Parlamento, donde el Big Ben tocó las 12 campanadas de medianoche para saludar a 2004.

En París, 5.000 policías salieron a la calle para evitar incidentes entre las 450.000 personas reunidas en los Campos Elíseos. La seguridad también fue reforzada en aeropuertos y estaciones. En Berlín, 800.000 personas se reunieron en la Puerta de Brandenburgo, con una temperatura de -3 grados C, para recibir el Año Nuevo con fuegos artificiales y conciertos de rock.

Mientras, en Brasil, 2,6 millones de personas, según las autoridades, recibieron el año en la playa de Copacabana, Rio de Janeiro, donde 150 toneladas de fuegos artificiales iluminaron el cielo durante más de 20 minutos.

También hubo ceremonias de religiones afrobrasileñas, con ofrendas de flores, frutas, perfumes y velas, y festejos en la otra metrópoli brasileña, San Pablo.

Y es que América Latina festejó Año Nuevo ajena a los temores de otras partes del mundo.

Lejos de posibles atentados vinculados a Estados Unidos y Medio Oriente, los latinoamericanos recibieron 2004 lanzándose a calles y playas, aliviados por una economía que deja atrás dos años de recesión.

Argentina, que se recupera de la mayor crisis de su historia, celebró en los hogares, sin fiestas callejeras, mientras decenas de miles de personas se movilizaban el jueves hacia los centros de turismo veraniego. Los mexicanos celebraron en un ambiente de tranquilidad, sin dejarse perturbar por el alerta de posibles atentados terroristas emitido por su vecino del norte.

Un incidente protagonizado por un avión con destino a Estados Unidos que fue obligado a regresar a México por razones de seguridad, fue la única nota descolorida. Mientras, los zapatistas festejaban en Chiapas el 10º aniversario de su alzamiento, el 1º de enero de 1994, con una discreta movilización en el territorio bajo su poder y bajo la cauta vigilancia del gobierno. Unos 2.000 indígenas, mestizos y extranjeros celebraron con eventos culturales el aniversario de la guerrilla en la comunidad de Oventik, en los Altos de Chiapas.

Pero 2004 comenzó con violencia en Bagdad, donde un atentado con coche bomba a las 21H22 (18H22 GMT) contra un restaurante cuyos clientes festejaban dejó cinco muertos y 24 heridos, entre ellos un estadounidense y dos británicos.

Asimismo, tres personas murieron y 31 resultaron heridas por disparos de combatientes kurdos contra manifestantes árabes y turcomanos en Kirkuk (norte).

Pese al panorama, los habitantes de Bagdad recibieron 2004 con disparos de armas automáticas. Guardias, milicianos y policías se unieron a las celebraciones disparando al aire ráfagas de metralleta.

Otro ataque terrorista ocurrió en Indonesia, donde una bomba explotó en un concierto de Noche Vieja en la provincia de Aceh, bajo ley marcial, dejando 9 muertos y 32 heridos.

En Turquía, pese a la anulación de algunas reuniones tradicionales en Estambul, sus habitantes decidieron ignorar los temores de seguridad para no quedarse sin celebrar. En Islamabad todos los festejos se anularon, ante una cumbre regional con la participación de su gran rival, India.

En el Vaticano el papa Juan Pablo II presidió en la basílica de San Pedro una misa en la que llamó a los dirigentes del mundo a construir juntos en 2004 los caminos de la paz, así como a un nuevo orden internacional a partir de la experiencia de la ONU. *

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