Los derechistas Oscar Berger o Alvaro Colom definen hoy

La apatía domina en la segunda vuelta presidencial guatemalteca

Este sábado el movimiento vehicular era escaso en las calles capitalinas, donde nada recuerda el evento electoral, a no ser algunas vallas que llaman a votar por Oscar Berger o Alvaro Colom, los dos candidatos que se disputarán la presidencia.

«Mucha gente se fue de la ciudad para aprovechar las vacaciones» de fin de año, declaró a la AFP un taxista que luce mucho más preocupado por la falta de clientes que por la suerte del proceso eleccionario.

«La verdad no se ve mucho entusiasmo, la fecha no es la más apropiada para unas elecciones», reconoció una joven que colabora con una de las tendencias políticas y que pidió la reserva de su nombre.

Los guatemaltecos deberán escoger hoy domingo entre el empresario Oscar Berger, de 57 años, candidato de la Gran Alianza Nacional (GANA-derecha) y el tambiÈn empresario textil Alvaro Colom (52) de la Unión Nacional de la Esperanza (UNE-centroderecha).

Un polémico proyecto de reforma a la Ley Electoral, que se encuentra bloqueado en el Congreso desde hace varios años, propone cambiar la fecha de la segunda vuelta para estimular una participación más amplia.

En las últimas cuatro elecciones presidenciales, el abstencionismo ha sido mayor en la segunda vuelta, especialmente en las de 1996 y 1999 en las que llegó a representar 63,1% y 58,9% del electorado, respectivamente.

Sin embargo, la coincidencia de las votaciones con las celebración de la Navidad y el Año Nuevo, podría no ser la única explicación del fenómeno.

Una encuesta publicada el viernes por el diario Siglo XXI revela que la mayoría de los electores considera que ambos candidatos a la presidencia son trabajadores, inteligentes y buenos profesionales, pero que están mal acompañados y que son manipulables y politiqueros.

La escasa esperanza en que un cambio de gobierno signifique una mejoría es el principal obstáculo para una mayor asistencia, como relató a la AFP el dirigente de la combativa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (CNOC), Daniel Pascual.

«Para el sector indígena, ninguno de los dos candidatos representa una esperanza para resolver nuestros problemas, principalmente por la tenencia de la tierra. Ninguno aceptó discutir nuestras propuestas sobre el agro y, aunque firmaron un compromiso, no creemos que tengan voluntad de cambiar», dijo Pascual.

Desde la instauración de la democracia en 1986, ninguno de los cinco gobiernos que se han sucedido pudo reducir las profundas desigualdades sociales en Guatemala, que se expresan en una pobreza del 80% de la población y una cifra combinada de desempleo y subempleo de 46%.

Pese a las promesas de campaña, la marginación de las minorías indígenas, la violación de los derechos humanos, la violencia y la corrupción en la función pública persisten en este país centroamericano. *

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