El proyecto del PT es cuestionado por organizaciones ambientalistas brasileñas

El presidente Lula pide recursos para nueva usina nuclear

El presupuesto, aprobado el martes por el Congreso brasileño, prevé 25 millones de dólares adicionales para los estudios de Angra III, que ahora cuentan con más de 30 millones de dólares.

El diputado Jorge Bittar, del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula, relator del presupuesto, dijo que a pesar de los nuevos recursos para Angra III, el gobierno no abandonó su preocupación por la preservación del medio ambiente.

La construcción de la tercera usina nuclear, luego de Angra I y Angra II, también en Río de Janeiro, fue criticada siempre por grupos ambientalistas cercanos históricamente al PT.

«Esta usina es un problema para Brasil. Tenemos esta herencia, sumado al hecho de que ya hubo muchas inversiones en el programa. Los equipamientos están parados y su mantenimiento es muy caro», dijo Bittar.

Según el diputado, «este problema tiene que ser resuelto. El gobierno del PT se opone a esconder los problemas debajo de la alfombra».

Con los nuevos recursos se podrá realizar un estudio conclusivo sobre la necesidad o no de concluir con las obras de la usina, agregó el diputado Bittar.

Según cálculos del gobierno, las inversiones necesarias para hacer que Angra III llegue a funcionar pueden sumar 1.800 millones de dólares.

Después de entrar en operación, Angra III, con sus 1.350 megawatts, podrá responder por la producción del 1 por ciento de la energía generada en Brasil.

Actualmente, Angra I y Angra II generan juntas 2.000 megawatts, frente a los 74.000 megawatts que consume el sistema energético brasileño.

En octubre, el ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral, anunció que Brasil comenzará a enriquecer uranio en mayor escala, con la técnica llamada de «ultracentrifugación», que poseen muy pocos países.

Brasil cuenta con la mayor reserva mundial de uranio, pero hasta ahora envía el mineral a Canadá para su enriquecimiento.

El plan prevé que hasta 2010 el uranio enriquecido en Brasil abastezca hasta 60 por ciento de las demandas de las usinas Angra I y Angra II, y que en 2014 también sirva para Angra III y atienda a demandas de compradores extranjeros.

Según Amaral, el dominio de esta técnica, desarrollada por el Instituto de Pesquisas Energéticas y Nucleares (IPEN), «significa la madurez de nuestra tecnología».

«Pero más importante que eso es la acumulación científica y tecnológica, base de nuestro desarrollo, crecimiento y soberanía», agregó el ministro.

Amaral dijo que el gobierno también quería acelerar la construcción del submarino a propulsión nuclear que la marina brasileña desarrolla desde hace varios años.

El interés demostrado por el gobierno de Lula en el desarrollo de la energía nuclear motivó interés de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que quiere enviar una inspección al país para controlar el uso del uranio enriquecido.

La AIEA quiere inspeccionar el grado de enriquecimiento que tendrá el uranio, ya que en proporciones mayores a las que alimentan las usinas puede servir como base para la construcción de una bomba atómica. *

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