Colombia: Uribe analiza intercambio humanitario con todas las guerrillas
El presidente Alvaro Uribe reveló este domingo en un comunicado que autorizó a López «para que integre una comisión facilitadora que busque acuerdos humanitarios para la liberación de personas secuestradas por los grupos armados ilegales».
El anuncio abrió un nuevo camino de esperanza para los plagiados en poder de los grupos armados ilegales y sus familiares, quienes han venido presionando al mandatario para que agilice las negociaciones tendientes a un intercambio humanitario de guerrilleros presos por nacionales y extranjeros secuestrados.
Pero en el documento Uribe advirtió que los acuerdos a que se llegue no podrán ir en contravía de su política de Seguridad Democrática, y que los guerrilleros presos en las cárceles del país que eventualmente sean intercambiados por secuestrados, deberán comprometerse a no volver a delinquir.
Aunque el mandatario no insiste en su planteamiento inicial de que los insurgentes liberados salgan del país, las advertencias formuladas en el comunicado parecen chocar de entrada con la posición de López, quien este mismo domingo, en una entrevista al diario El Tiempo de Bogotá, aseguró que no se deben «imponer condiciones». «Mi opinión es que si se van a poner en libertad no se les pueden imponer condiciones cuando la tengan. La libertad consiste en no tener condiciones sobre su conducta. El propósito del Derecho Internacional Humanitario (DIH) es dejar en libertad y uno no deja en libertad si impone condiciones posteriores a la libertad física», precisó el ex mandatario.
Sin embargo, para Uribe, «cualquier guerrillero, que en virtud de acuerdos llegare a salir de la cárcel, deberá ser con el compromiso eficaz de no volver a delinquir. Lo contrario desmotivaría el sacrificio y la voluntad del pueblo y la Fuerza Pública de luchar contra el terrorismo».
De todos modos, a pesar de las diferencias, en sus declaraciones López dijo tener la impresión de que por parte del gobierno ha habido un cambio favorable al acuerdo humanitario e igualmente por el lado de las FARC, «hasta el punto de que, creo, están más interesadas en un acuerdo humanitario para el intercambio de prisioneros, que en un acuerdo sobre el proceso de paz».
«Son dos cosas completamente diferentes. El acuerdo humanitario no es un peldaño hacia la paz, o hacia el armisticio. Es algo marginal, ocasional, propio de las situaciones de conflicto», explicó.
La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC), el principal grupo insurgente del país -con unos 17.000 efectivos en armas- mantiene en su poder a una veintena de políticos, entre los que se encuentra la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, así como a unos 40 oficiales y suboficiales del ejército y la policía, y a tres estadounidenses.
El grupo rebelde pretende canjear a los rehenes, algunos de los cuales se encuentran en su poder desde hace más de cinco años, por unos 300 guerrilleros presos en las cárceles del país y para ello plantean, además, la desmilitarización de una zona del país. *
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