Bush: La decisión de Kadafi es gracias a la "diplomacia discreta"
Las autoridades libias anunciaron el viernes por la noche su decisión de deshacerse de todos los equipos que pudieran servir para producir ADM y aseguraron que respetarán las convenciones sobre la eliminación de ese tipo de armamento.
El presidente estadounidense George W. Bush se felicitó inmediatamente por la decisión de Libia y declaró que esta iniciativa iba a «contribuir a reforzar la seguridad de Estados Unidos».
Trípoli y Washington no mantienen relaciones diplomáticas desde 1981 pero Bush consideró que «con este anuncio, Libia ha iniciado el proceso para sumarse a la comunidad de las naciones».
Bush agregó que las conversaciones entre Trípoli, Washington y Londres sobre la fabricación de ADM por parte de Libia se habían prolongado durante nueve meses en los que la vía diplomática permitió convencer a ese país de la necesidad de acabar con sus ambiciones en ese terreno.
El sorpresivo anuncio de Libia es también un éxito para Bush y lo que él llama «la diplomacia discreta». De hecho, incluyó este éxito dentro de la política que practica desde los atentados del 11 de septiembre de 2001 para luchar contra las redes terroristas.
«Todas estas iniciativas de Estados Unidos y nuestros aliados han dado un mensaje sin rodeos a los regímenes que intentan desarrollar o poseen armas de destrucción masiva. Con esas armas, no se consigue ni influencia ni prestigio, sino aislamiento y consecuencias nefastas», declaró Bush.
Un importante responsable del gobierno norteamericano que no quiso ser identificado, destacó que Libia se comprometió a interrumpir su programa de desarrollo de ADM, a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y su protocolo adicional y a someterse a inspecciones internacionales.
El mismo sábado, responsables libios se reunieron en Viena con el director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, para estudiar los programas a los que Trípoli dice renunciar.
Pero, según el Observer de Londres, la cooperación de Libia no se limita a las ADM sino que también se comprometió a dar información sobre cientos de miembros de Al Qaeda y militantes islamistas para conseguir la supresión de las sanciones estadounidenses contra Libia, a la que acusa de apoyar al terrorismo.
El anuncio de Trípoli tiene lugar ocho meses después de la caída del régimen de Saddam Hussein en Irak, cuyo supuesto programa armamentístico justificó la guerra, y poco después de que Irán, al que Washington también acusa de intentar dotarse de armas nucleares, firmara el protocolo adicional al TNP. *
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