El PT expulsó a cuatro legisladores disidentes
El directorio nacional del PT, reunido en un lujoso hotel de Brasilia, resolvió expulsar a la senadora Heloísa Helena y a los diputados Luciana Genro y Joao Batista Araújo (más conocido como «Babá») por 55 votos a favor y 27 en contra, informaron participantes en el encuentro.
El diputado Joao Fontes, por su lado, fue excluido de las filas partidarias por 55 votos a favor, 26 en contra y una abstención.
«Estoy tranquila y no me arrepiento de ninguna de las posiciones que he defendido. Claro que estoy herida (…) pero no voy a llorar el resto de mi vida abrazada a la bandera de un partido que ayudó a construir y que me echó cuando dejó de serle útil», declaró Helena al terminar el conclave.
La senadora y los otros tres rebeldes fueron ovacionados por decenas de militantes que se congregaron a la entrada del hotel, en tanto que los dirigentes que impulsaron la expulsión debieron retirarse bajo la rechifla general y los gritos de «traidores».
Los disidentes mantuvieron durante todo el año una férrea oposición a las reformas del sistema de jubilaciones y tributaria, exigidas por el FMI y que el gobierno considera indispensables para que Brasil retome la senda del crecimiento en 2004.
Tambión denunciaron el «continuismo» de la política de tigor fiscal y las metas de superávit fiscal primario de 4,25% para devolver confianza a los inversores internacionales, por considerar que sólo podía llevarse a cabo con drásticos recortes de los planes sociales.
Heloísa Helena dijo que estaba dispuesta a proseguir su combate con personas «de dentro y de fuera del PT», absteniéndose de precisar si pensaba adherir a otro lema o crear una nueva sigla política.
«Babá», por su lado, dijo que estaba discutiendo la creación de un nuevo partido con Luciana Genro y con Joao Fontes.
Añadió que se está registrando «un abandono anticipado de militantes del PT», y refirió que unos 6.000 militantes firmaron una carta de apoyo al grupo.
Para el consultor Goós y Asociados, una nueva sigla de izquierda «podría arrastrar a parte de las bases del PT», aunque «su dimensión dependerá finalmente del éxito del gobierno Lula» en sacar a Brasil del estancamiento económico.
El senador Eduardo Suplicy, una de las figuras históricas del PT, actual presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa de la Cámara alta, tomó la defensa de Helena.
El legislador recordó que Lula llamó a la paz a adversarios enconados en todo el mundo, como israelíes y palestinos, y se preguntó si «alguien que es capaz de proponer la paz entre quienes se mataron a sus seres queridos no podría tener la misma generosidad con quien estuvo a su lado toda la vida y ahora se manifestó con palabras y un voto en contra suya».
También recordó que el PT está ganando las votaciones de las reformas del sistema de jubilaciones y tributaria gracias al apoyo de legisladores de la oposición que desobedecieron las consignas de sus propios partidos, pero que castiga el mismo comportamiento en sus propias filas.
Después de estas expulsiones, y de la deserción hace unos meses del diputado Fernando Gabeira por estar en desacuerdo con la legalización de la cosecha de soja transgénica de este año, el PT se queda ahora con 91 diputados (sobre un total de 513) y 13 senadores (sobre un total de 81).
Pero sus alianzas, que le permitieron este año impulsar sus proyectos, deberían reforzarse con la próxima entrada al gobierno del PMDB, un partido de centroderecha que le facilitó el voto de las polémicas reformas. *
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