Elecciones anticipadas
Tokio, ANSA
Aunque la iniciativa era esperada, puede resultar peligrosa para el futuro político de Mori, quien en las últimas semanas ha sufrido una caída en su popularidad y ha recibido críticas a causa de declaraciones que recuerdan el período militarista.
En una breve ceremonia, el presidente de la Cámara, Shoichiro Ito, leyó el decreto emitido por el emperador Akihito, pedido y firmado por el propio Mori, que pone fin al mandato de la asamblea cuatro meses antes de su término natural de octubre.
Como quiere la tradición nipona, los diputados respondieron alzando los brazos y gritando «banzai» (viva).
La disolución anticipada de la Dieta, que tiene el poder de dar y quitar la confianza al gobierno y de votar leyes para los gastos, había sido anunciada inmediatamente después de que Mori asumiera el encargo de formar gobierno, a principios de abril.
Mori sustituyó a Keizo Obuchi, quien sufrió una trombosis cerebral que le provocó la muerte tras permanecer seis semanas en coma.
El objetivo era obtener una confirmación electoral antes de la cumbre del G8 (los siete países más industrializados junto con Rusia) prevista para julio en la isla de Okinawa (Japón).
Poco después Mori sufrió numerosas críticas por sus declaraciones que a muchos japoneses recordaron la retórica militarista de los años treinta y cuarenta.
Hablando en ocasión de una recepción pública, Mori dijo que Japón «es un país divino que en el centro tiene al emperador», aunque la Constitución aprobada después de la Segunda Guerra Mundial subraya la separación entre el Estado y la religión y no reconoce un papel político del soberano.
A pesar de su caída de popularidad en los sondeos, Mori se negó reiteradamente a retirar sus afirmaciones y la oposición presentó una moción de censura.
El debate y la votación no tendrán lugar porque hoy se disolvió la Cámara baja, pero los partidos de oposición ya dieron a entender que el tema será uno de los centrales de su campaña electoral.
Inmediatamente después de la disolución de la cámara, Yukio Hatoyama, líder del Partido Democrático de Japón, el principal de la oposición, afirmó que «se están violando las bases mismas de la democracia».
Mori respondió diciendo que la opinión pública no está interesada realmente en ese argumento, y afirmó que «lo que quiere la gente es la reactivación económica y una indicación para el Japón del siglo XXI».
Después de la gran crisis de 1997 Japón no ha podido aún lograr una efectiva reactivación económica. Esta situación podría convertirse en un gran problema para las perspectivas electorales del Partido Liberal Democrático (LDP) del mismo Mori y de sus dos aliados, el Partido Komei (budista) y el Partido Nuevo Conservador.
Lo que los sondeos prevén es un fuerte avance del Partido Comunista gracias al voto de protesta. En las elecciones del 25 de junio de votará para la renovación de 480 bancas, con una reducción de 20 respecto de la asamblea actual. Trescientos escaños se repartirán por el sistema mayoritario y 180 por el proporcional. En las elecciones se presentan en total unos 1.200 candidatos.
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