La separación de Belgrado en medio del asesinato

Consejero de seguridad montenegrino ultimado

Las declaraciones de Djukanovic se conocieron al final de un día de enorme tensión en Montenegro y en la vecina Serbia.

Goran Zugic, consejero para la seguridad del presidente montenegrino, fue asesinado ayer frente a su casa de Podgorica, en el sexto crimen político desde inicios de año en Yugoslavia.

Zugic, de 38 años, fue muerto con dos tiros a la cabeza.

Algunos testigos escucharon disparos de ametralladora y vieron a un joven que huía a pie.

La opinión popular montenegrina atribuye un claro móvil político a este nuevo crimen, que se enmarca en los comicios administrativos que se realizarán en Podgorica y en Herceg Novi, dentro de diez días.

En los comicios del 11 de junio, en los que votarán casi la mitad de los electores montenegrinos, se pondrá a la prueba la verdadera consistencia de las fuerzas con las que cuenta tanto Djukanovic, cuya política se aleja cada vez más de la del presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, como la de sus rivales filo-serbios.

De los resultados dependerá también la convocatoria a un referéndum popular para decidir la independencia del país de la vecina Serbia y su separación definitiva de Yugoslavia.

El vicepresidente del Parlamento montenegrino, Rifat Rastoder, declaró lisa y llanamente que el asesinato de Zugic está vinculado al «lenguaje serbio de las balas, para justificar un estado de emergencia que deje espacio a Belgrado».

Por su parte, el politólogo montenegrino Ranko Vukotic destacó la existencia de «una matriz idéntica para los homicidios de políticos y representantes de la prensa perpetrados en Serbia», como el reciente del ministro de Defensa yugoslavo, Pavle Bulatovic, también montenegrino. Las autoridades yugoslavas por ahora evitaron hacer declaraciones, a excepción del vicepremier serbio Nikola Sainovic, estrecho colaborador de Milosevc, quien opinó que «no es oportuno» vincular el asesinato de Zugic con los ocurridos en Belgrado».

El régimen de Milosevic imputa a los «servicios extranjeros» los crímenes ocurridos en Belgrado.

El líder de los opositores al presidente montenegrino, el ex premier yugoslavo Momir Bulatovic, insiste desde hace días en una posible visita de Milosevic a Podgorica, la capital montenegrina.

Pero Milosevic figura en la lista de los buscados por el Tribunal Penal Internacional para los crímenes en la ex Yugoslavia y el presidente Djukanovic prometió en su momento colaborar con el TPI.

El gobierno reformista montenegrino, por otra parte, no tiene intenciones de hacer nada que pueda desencadenar una guerra civil, como teme la oposición yugoslava.

Las autoridades montenegrinas denuncian desde hace días las «indebidas intromisiones de Belgrado en la campaña electoral de Montenegro» y las veladas amenazas que llegan desde la capital yugoslava.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje