Préstamos internacionales están pendientes de aprobación

La "real politik" de Brasil tras el triunfo de Fujimori

La Cancillería brasileña adoptó la cautela y la prudencia después de lo que parecía inexorable, tras el mantenimiento de la fecha para la segunda vuelta y la retirada del candidato opositor, Alejandro Toledo: la victoria de Fujimori.

Sólo el sábado emitió un comunicado en el que, curándose en salud, manifestaba su «preocupación» por el proceso electoral, que esperaba «transcurriera en un clima de serenidad y respeto a los principios de la democracia».

El miércoles, cuando todavía no se había terminado el recuento de los votos, el presidente Fernando Henrique Cardoso, que se encuentra de visita en Europa, envió un emisario a Lima para invitar a Fujimori a la cumbre que celebrará el 31 de agosto y el 1º de setiembre en Brasilia con los 11 presidentes sudamericanos, en la que abordarán asuntos como la democracia, la infraestructura, el comercio, el narcotráfico o la tecnología en la región.»Brasil practica la ‘real politik'», asegura un diplomático, que prefiere que sea omitido su nombre. «(Las autoridades) no pueden aceptar que una crisis institucional en otro país afecte o cree un vacío. Necesitan que el 31 de agosto, detrás del cartelito con el nombre de cada país, se siente una persona».

En una entrevista al Correo Braziliense, publicada este jueves, el ministro de Relaciones Exteriores, Luiz Felipe Lampreia, evoca también otro de los grandes conceptos de la integración: las fronteras. «Brasil ampara a un vecino importante y nosotros no queremos desestabilizar a Perú, porque tenemos 1.700 kilómetros de frontera común», asegura el canciller, quien no descarta que en la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) de la próxima semana, en Canadá, se «hagan recomendaciones» a las autoridades peruanas para que «perfeccionen» la democracia.

«Que la democracia sea plural y que a partir de ahora el Gobierno peruano introduzca ese mayor contenido democrático en su proceso de gestión de las cosas públicas en el país», subraya Lampreia. Tampoco conviene olvidar el papel fundamental que Brasil desempeñó en la solución del conflicto entre Perú y Ecuador, y que concluyó con la firma en octubre de 1998, en Brasilia, del Tratado de Paz, lo que hizo que Cardoso y Fujimori, a pesar de que pertenecen a escuelas políticas opuestas, tuvieran que hablar muy a menudo. Y es que esta mediación pone de relieve el empeño de las autoridades brasileñas de que «los asuntos latinoamericanos sean solucionados por los latinoamericanos», subraya otro embajador.

Lo que puede inquietar un poco a Washington, que, según el diario Folha de Sao Paulo de este jueves, se está poniendo un poco nervioso ante la perspectiva de que en su ‘patio trasero’ se cree un bloque sólido que pueda hablar con una sola voz en asuntos de vital importancia para la región, como el Tratado Americano de Libre Comercio (ALCA).

«La mayoría de los integrantes de la OEA rechazó las tesis estadounidense porque sentaban un precedente que podría llevar a los Estados Unidos y a la propia Organización a interferir en otros procesos electorales en otros países», concuerdan varios diplomáticos del Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería brasileña.Ello violaría el principio sagrado en el código de comportamiento latinoamericano: la no injerencia en los asuntos internos de su comunidad.

Préstamos y créditos

Los préstamos que aún quedan por acordar para Perú podrían diluirse si la presión internacional por la polémica elección presidencial celebrada el pasado domingo logra sanciones contra el país, dijeron analistas el jueves.

Agregaron que esta situación acorralaría al presidente, Alberto Fujimori, quien consiguió un inédito tercer gobierno consecutivo, y pondría al país en aprietos a la hora de cumplir con sus obligaciones.

«Si hay una posición dura los gobiernos de la región pueden sugerir a los organismos financieros multilaterales que observen nuevos créditos previstos para Perú», dijo el ex presidente del Banco Central de Perú, Jorge Chávez, a Reuters.

El gobierno peruano espera acordar este año créditos por 1.900 millones de dólares para financiar proyectos de inversión, según su presupuesto anual, del cual ya pactó 207 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El año pasado Perú pactó créditos, incluyendo los de los países agrupados en el Club de París, por 2.329 millones de dólares, un gran salto desde los 556 millones de 1998.

Según analistas, el aumento se dio gracias al acuerdo de metas macroeconómicas por tres aos que Perú logró firmar en junio de 1999 con el Fondo Monetario Internacional (FMI). «Los créditos que están ya pactados no se cortarían, pero podrían suspenderse los préstamos nuevos hasta que se aclare la situación», afirmó Chávez.

Perú vive una crisis política luego de que Fujimori ganara con 51 por ciento una elección en la cual su rival, el economista Alejandro Toledo, se abstuvo de participar ante denuncias de fraude para favorecer al mandatario peruano.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje