Mataron a un ayatolá chiíta en Irak
El ayatolá Hakim, uno de los principales responsables chiítas que lideraba la Asamblea de la Revolución Islámica en Irak (Asrii) y había pasado 23 años exiliado en Irán antes de regresar a Irak en mayo pasado, era favorable a la cooperación pacífica con las fuerzas británico-estadounidenses en Irak.
«El ayatolá Hakim murió el viernes por la tarde en la explosión de un coche bomba tras la oración» en Nayaf, ciudad santa del chiísmo situada a 175 km al sur de Bagdad, aseguró a la AFP Adel Abdel Madhi, un responsable de la Asrii en Bagdad, que confirmó su muerte, anunciada previamente por su oficina en Teherán.
Según el último balance provisional, la explosión, que se produjo justo después de la oración, causó 82 muertos y 229 heridos. Los servicios de rescate seguían trabajando con escasos medios en la entrada sur de la mezquita del mausoleo del imán Alí.
En el sermón del viernes que pronunció justo antes de la explosión, el ayatolá Hakim había acusado a los partidarios de Saddam Hussein de los ataques contra las tropas estadounidenses.
Tras el atentado, la gente congregada ante la mezquita gritaba contra Saddam Hussein y el partido Baas, responsabilizándoles del ataque.
El administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, condenó el atentado, afirmando que «muestra que los enemigos del nuevo Irak no retrocederán ante nada». «Han matado a iraquíes inocentes. Han violado de nuevo los lugares más sagrados del Islam», declaró en un comunicado.
Por su parte, el jeque libanés Mohammad Hussein Fadlalá, una de las principales figuras del chiísmo, subrayó que «el asesinato del ayatolá Hakim se dirige contra la unidad de los musulmanes».
«Consideramos que se trata de una operación terrorista bárbara que se dirige contra el Islam y la unidad de los musulmanes», declaró en un comunicado. «Su muerte en condiciones difíciles, en especial en el Irak herido, constituye una enorme pérdida en más de un sentido», agregó el jeque Fadlalá, que vivió muchos años en Nayaf.
El pasado 24 de agosto, el domicilio de otro importante dignatario chiíta, el ayatolá Mohammad Said Hakim, en esa ciudad santa fue blanco de otro atentado con explosivos, en el que murieron tres personas de su entorno.
En abril fue asesinado Abdel Majid al Joi, un jefe chiíta iraquí moderado hijo del gran ayatolá Al Joi, también en Nayaf.
El ayatolá Hakim se refugió en Irán en 1980 pero el régimen de Saddam Hussein detuvo a 125 miembros de su familia y asesinó a 29 de ellos. El mismo había escapado a siete intentos de asesinato.
Entretanto, continuaban los ataques contra la coalición estadounidense-británica. Un soldado norteamericano murió y tres resultaron heridos en un ataque con cohetes antitanque (RPG) al norte de Bagdad, según el Mando Central estadounidense (Centcom).
«Un soldado de la 4ª división de infantería murió y otros tres resultaron heridos en un ataque con cohetes antitanques y con armas ligeras, a un kilómetro al norte de Al Suaydat», según un comunicado del Centcom.
Al Suaydat está cerca de la ciudad de Baaquba (a 66 km al noreste de Bagdad).
Con esta víctima son ya 65 los soldados estadounidenses muertos en ataques de la guerrilla desde el 1 de mayo, fecha en la que el presidente norteamericano, George W. Bush, anunció el fin de las hostilidades en Irak.
Para ampliar la coalición, Estados Unidos podría contar con el apoyo de Turquía aunque el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que el viernes se declaró favorable a enviar un contingente militar turco a Irak, explicó que su país aún tiene que «hacer los estudios necesarios» para preparar su intervención.
En Londres, en el marco de la investigación en torno al aparente suicidio del experto en armas David Kelly, Alastair Campbell, director de comunicación del primer ministro Tony Blair, dimitió. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad