Gobierno de Lula tiene su primer fracaso en la Cámara de Diputados
El presidente de la Cámara de Diputados, João Paulo Cunha, anunció que la Comisión, reunida a partir de las 9 de ayer, no pudo lograr el quórum suficiente para comenzar a analizar el proyecto de reforma, y volverá a reunirse mañana.
Media hora después del horario marcado para el inicio de la sesión, el presidente de la Comisión, el diputado opositor Mussa Demes, anunció que sólo había 15 de los 38 diputados, lo que no constituía quórum suficiente, y postergó la reunión.
Mussa dijo que el quórum necesario era de al menos 20 diputados, uno más de la mitad de miembros de la comisión, y anunció la suspensión de la reunión, entre gritos de reprobación de los diputados oficialistas.
Aliados de Lula atribuyeron el fracaso a un «golpe» del conservador Partido del Frente Liberal (PFL), al que pertenece el diputado Mussa Demes.
«Fue un golpe del PFL. El problema fue confiarle al PFL el cargo de presidente de la Comisión. Yo no lo hubiera hecho», dijo Robert Jefferson, titular del Partido Laborista Brasileño (PTB, en portugués), aliado del gobierno.
«Hubo intolerancia de Demes, que no esperó la llegada de parlamentarios, fue un golpe del PFL», dijo por su parte el diputado Eunicio Oliveira, líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mayor de los aliados de Lula.
Sin embargo, uno de los líderes en el Congreso, el diputado Paulo Bernardo, admitió que, pese a la actitud de la oposición, hoy hubo una falla en la bancada oficialista, que tiene 29 miembros en la Comisión. «Nosotros teníamos la obligación de tener mayoría», dijo Bernardo.
«Pero lo que hizo (la oposición) no dignifica al Parlamento -se quejó el diputado-. Fue un truco barato. Es pésimo para la imagen del Congreso y va a perjudicar al país».
Uno de los diputados opositores, Eduardo Paes, reveló por ejemplo que entretuvo con una conversación informal a una diputada oficialista para impedirle que firmara el acta de presencia en la sesión hasta que Demes suspendió la reunión.
Los opositores tampoco firmaron el acta, ni siquiera Demes, por lo que a la media hora de iniciada la sesión no había el quórum necesario.
«Hay una norma que dice que el Derecho no socorre a los que duermen mucho y la base aliada hoy durmió mucho», dijo uno de los diputados opositores, Pauderney Avelino.
Bernardo afirmó que comprará «veinte despertadores para nuestros diputados que, es cierto, hoy durmieron mucho».
Cunha anunció que la reunión en la Comisión fue postergada hasta mañana, para que el gobierno pueda buscar consenso con los partidos opositores, y con parte de su base aliada, en torno de la reforma tributaria.
La idea original del gobierno era que la Comisión Especial que debe estudiar el proyecto lo votara hoy sin mayores objeciones, y dejara para el plenario el tratamiento de las enmiendas impulsadas por la oposición.
Los líderes del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y los aliados discutieron la posibilidad de llevar el proyecto directamente al plenario, pero lo descartaron por el rechazo de la oposición y porque violaría el reglamento de la Cámara.
La reforma tributaria de Lula encontró fuerte resistencia en la oposición, en los gobernadores, que reclaman una porción de los ingresos federales, y de la industria y el comercio, que temen que provoque una aumento de la ya elevada carga tributaria. *
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