El apagón gigante aún perturba la vida de millones de personas
La región noreste de Estados Unidos amaneció grogui este viernes, y la actividad se reanudaba lentamente, luego de un gigantesco apagón que afectó a 50 millones de estadounidenses y canadienses.
El servicio eléctrico se restituyó parcialmente en Nueva York, las luces de neón de Times Square comenzaban a parpadear, así como en varias ciudades del noreste del país afectadas por el apagón iniciado el jueves de tarde.
La Bolsa de Nueva York (NYSE) abrió sus puertas este viernes como se había anunciado.
La parálisis provocada por el apagón obligó a centenares de miles de personas a dormir a la intemperie en las calles de Nueva York, mientras otros atiborraron los bares y pubs, tomaron por asalto los bancos de plazas y espacios verdes.
Optimista ayer acerca de un rápido retorno de la electricidad, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se mostró más prudente el viernes y habló de un reanudación muy paulatina de la red y pidió a los habitantes de la región que se tomaran libre la jornada por no sumar más confusión.
El metro neoyorquino seguía cerrado y los autobuses circulaban con menor frecuencia.
Desde la mañana, Bloomberg se lanzó a una polémica afirmando que el origen de la gigantesca falla estaba en Canadá, mientras que los vecinos del norte ya habían señalado que la falla residía en la red eléctrica de Estados Unidos, considerada vetusta y mal mantenida.
El encargado del organismo que tiene como función evitar que no se produzcan apagones masivos en América del Norte dijo que se sentía «personalmente avergonzado» y que espera tener «pronto» respuestas sobre las causas.
Los canadienses, por su parte, suministraron varias teorías para explicar esta falla, y en todas ellas el origen se encuentra en Estados Unidos.
El apagón podría haberse debido a una avería en una central de Pensilvania o a un defecto de la red estadounidense, cuando Canadá estaba importando electricidad de Estados Unidos, afirmaron la oficina del primer ministro canadiense, Jean Chrétien, y el ministerio canadiense de Defensa.
Altas temperaturas se prevén para cuando los rascacielos dependen únicamente de su sistema de climatización para mantener temperaturas soportables.
Varios altos responsables denunciaron el vetusto sistema de distribución de energía, la que el gobernador de Nuevo México y ex secretario de Energía, Bill Richardson, calificó de «red eléctrica de país del tercer mundo para una superpotencia». *
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