Soldados estadounidenses matan y hieren a iraquíes
Anteriormente se había dicho que los muertos eran cinco personas, incluyendo a un niño.
Según ese anterior cómputo, los soldados estadounidenses abrieron fuego contra cinco vendedores de armas que disparaban para mostrar su funcionamiento a sus clientes en un mercado de Tikrit, matándolos instantáneamente, había dicho el director del hospital de la ciudad, Salah al-Dulaimi.
Por su parte el teniente coronel Bill MacDonald, portavoz de la fuerza expedicionaria Ironhorse, afirmó que los soldados estadounidenses de la 4ª división de infantería habían matado a dos «traficantes de armas fieles a Saddam Hussein y herido a dos más».
«Tres muertos y cinco heridos llegaron al hospital», afirmó a la AFP el Dr Mirza Omar.
Un fotógrafo de la AFP vio a los cinco heridos, entre ellos dos niños de unos 10 años, uno herido en el pecho y el otro en el cuello. En la morgue vio sólo a un muerto puesto que los otros dos cadáveres habían sido retirados por sus familiares para ser enterrados.
El doctor Omar intentó explicar por qué el director del hospital, Salah al-Dulaimi, había afirmado que en el tiroteo hubo seis muertos y un herido. «En un inicio creíamos que había más muertos, porque los heridos nos decían que habían visto seis cuerpos en el lugar del ataque», recalcó.
Dulaimi había relatado que los estadounidenses habían «disparado contra cinco vendedores de armas que probaban kalachnikovs a eso de las 08H30 (04H30 GMT), matándolos inmediatamente», y había añadido que «un niño que estaba en el mercado de armas había sido muerto por los disparos norteamericanos».
Según uno de los heridos, que pidió guardar el anonimato, los soldados emboscados en el techo de una vivienda dispararon contra el mercado, donde se estaban vendiendo las armas.
El ejército estadounidense incautó kalachnikovs, municiones, armas de pequeño calibre y productos que pueden ser utilizados para fabricar explosivos, añadió a la prensa el teniente coronel MacDonald.
Menos de 24 horas antes, un atentado con coche bomba delante de la embajada de Jordania en Bagdad costó la vida a 13 personas después del deceso en la noche de dos de los 50 heridos, según fuentes de los hospitales.
La prensa jordana calificó a los responsables del atentado de «aliados del diablo» que quieren deteriorar las relaciones jordano-iraquíes y mantener el caos en Irak.
Según un responsable del Pentágono, los militares estadounidenses se han interesado en el grupo islamista Ansar Al-Islam, vinculado a la red terrorista Al Qaeda en su investigación sobre el atentado de Bagdad, el más mortífero desde que las tropas norteamericanas ocuparon la capital iraquí el 9 de abril.
Estados Unidos, Francia, la ONU, el Consejo de gobierno transitorio iraquí y Jordania, entre otros, condenaron el atentado.
Según las autoridades jordanas, un cohete fue lanzado contra un automóvil repleto de explosivos y estacionado en la embajada, provocando la explosión. Ningún jordano figura entre los muertos, pero tres diplomáticos jordanos resultaron heridos. *
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