Masivo despliegue policial ante la presencia de los maestros huelguistas

Cumbre del Grupo de Río en medio de protestas en Cusco

La preocupación principal de las autoridades se centra en el curso violentista que puedan tomar las manifestaciones del poderoso Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana (Sutep), cuyos delegados del Cusco amenazan con tomar la plaza de armas de la ciudad situada a escasos 500 metros del hotel que sirve de sede a la cumbre.

Las protestas subieron de tono a lo largo del día luego que un autobús de periodistas fuera atacado con huevos por airados maestros, en un intento de llamar la atención a la prensa acreditada en la cumbre. Horas antes, otro grupo de maestros fue dispersado con gases lacrimógenos en arterias cercanas al aeropuerto, donde se tiene previsto el arribo de los mandatarios.

Paralelamente la policía dialogaba con los dirigentes sindicales en busca de una tregua en las protestas para evitar deslucir la cumbre, dada la cobertura de la prensa a ambos eventos. Los principales dirigentes del Sutep tenían previsto viajar a Cusco en un intento por bajar las tensiones, en una ciudad mayoritariamente adversa al gobierno, y entregar una carta a los mandatarios asistentes. El miércoles una huelga de transportes paralizó Cusco.

A los gritos de «Toledo mentiroso» y luciendo su dedo pulgar hacia abajo en muestra de desaprobación a la gestión del mandatario peruano, centenares de maestros recorren desde el miércoles las calles principales de esta ciudad que fuera la capital del imperio de los incas. La agitación social obligó a la policía a cerrar por completo el tránsito vehicular e incluso peatonal en el centro de Cusco. La medida no fue bien recibida por los comerciantes de la zona, que sirve de pulmón económico a una ciudad que vive en base al turismo.

La huelga de Sutep  que agrupa a cerca de 300.000 maestros  lleva casi dos semanas y tiene como demanda central un incremento de salarios de acuerdo a las promesas hechas por el presidente Alejandro Toledo durante su campana electoral.

El temor de la policía es que Sutep, cuya dirigencia controlan maestros de orientación maoísta, sea desbordada por las presiones de grupos radicales ligados a la proscrita agrupación armada Sendero Luminoso, también de tendencia maoísta.

Sendero Luminoso inició sus ataques en 1980 hasta que en 1992 la captura de su líder Abimael Guzmán llevó a su derrota militar durante el gobierno de Alberto Fujimori (1190-2000).

En la última década Sendero se replegó y varió su táctica optando por la acción política antes que la militar. La policía teme que sus seguidores se infiltren en las marchas de los maestros.

Un indicio de que esa posibilidad es seriamente considerada, parece revelarlo el hecho de que el Ministerio del Interior haya puesto al frente de la seguridad de la cumbre al jefe de la policía antiterrorista, general Marco Miyashiro.

Las promesas incumplidas del presidente y sus dificultades para hacer frente a los reclamos económicos de diversos sectores de la población, renovaron la percepción entre los peruanos de una crisis de liderazgo. La popularidad de Toledo cayó a 14% este mes según los sondeos.

La decepción por Toledo podría afectar el apoyo a la democracia en una población andina que cifró sus esperanzas de mejores niveles de vida en que el jefe de Estado es «uno de los suyos», al ser el primer presidente de origen andino que llega al poder desde la caída del imperio incaico, cinco siglos. *

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